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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un caso médico recién documentado revela el "síndrome del corazón feliz", una variante de la miocardiopatía de Takotsubo desencadenada por felicidad extrema. Contrario al "síndrome del corazón roto", asociado a emociones negativas, este afectó a una mujer tras celebrar la boda de su hija en Catar.

Un caso médico recientemente documentado en la revista Oxford Medical Case Reports, describe el curioso “síndrome del corazón feliz”. Los expertos creen que es una variante de la miocardiopatía de Takotsubo (MCT) producida por felicidad intensa.

El MCT, también conocida como miocardiopatía por estrés o “síndrome del corazón roto”, es una afección al corazón que puede causar síntomas similares a los de un infarto, pero sin obstrucciones graves en las arterias coronarias. Usualmente ocurre cuando una persona sufre demasiado estrés o alguna emoción fuerte.

Si bien se ha asociado principalmente a emociones negativas, ahora estuvo relacionado con intensa felicidad. Y es que la paciente, oriunda de Catar, experimentó los síntomas después de haber celebrado la boda de su hija.

“Un subtipo raro, el síndrome del corazón feliz (SCH), se desencadena por eventos emocionales positivos. Una mujer de 65 años con hipertensión, diabetes mellitus y dislipidemia presentó dolor torácico anginoso típico durante tres días, que comenzó después de asistir a una fiesta de bodas“, describe el caso.

Según informaron los doctores, la paciente llevaba varios meses con un dolor de pecho sin explicación, ya que las pruebas cardíacas previas habían dado resultados normales. Luego, tras casarse su hija, estuvo tres días con dolor de pecho y dificultad para respirar que empeoraba con el ejercicio.

Tenía “síndrome del corazón feliz”

Tras ir a una clínica, le hicieron un electrocardiograma (ECG) que reveló alteraciones en la actividad eléctrica de su corazón, un signo típico del infarto, así que la trasladaron de urgencia a un hospital. Sin embargo, una vez allí, el dolor de pecho disminuyó y otro electrocardiograma mostró anomalías, aunque diferentes a las anteriores.

Los médicos se pusieron manos a la obra y le hicieron diversos análisis. Las pruebas de sangre indicaron un nivel elevado de troponina, que es una proteína que se filtra a la sangre cuando el músculo cardíaco está dañado.

Luego, una ecografía en su corazón mostró que el ventrículo izquierdo, la principal cavidad de bombeo de este órgano, no se estaba contrayendo correctamente y que su fuerza (fracción de eyección) había disminuido del 58% al 35% en solo 5 meses, cuando el rango normal es entre 50% a 70%. Además, descartaron que tuviera arterias obstruidas.

Con toda esta información concluyeron que se trataba de una MCT desencadenada por eventos emocionales positivos. “La resonancia magnética cardíaca descartó infarto o fibrosis. Con la terapia guiada por las directrices, la fracción de eyección se recuperó hasta el 56% en el seguimiento”, concluye el caso.

La mujer finalmente recibió tratamiento farmacológico de betabloqueantes, que bloquean la adrenalina, y fue dada de alta tras estabilizarse. Si bien tuvo que hacer seguimiento, se recuperó y pudo retomar sus actividades sin mayores complicaciones.

El caso es notable porque la MCT se produce por acontecimientos estresantes negativos y hay muy pocos casos como el de esta paciente; el primero fue documentado recién en 2016.

Referencia:

Laith Rhabneh y otros autores. An unexpected sequel to happiness: happy heart syndrome. Oxford Medical Case Reports, 2026.