La Fiscalía Regional Metropolitana Sur formalizó a 19 integrantes de la que sería la primera célula con presencia en Chile del Primer Comando de la Capital (PCC), una de las organizaciones criminales más poderosas de Brasil y con operaciones en distintos países del continente.
La audiencia comenzó el pasado jueves y culminó este domingo, instancia en la que los imputados fueron formalizados por los delitos de asociación criminal y asociación ilícita para el narcotráfico.
En el procedimiento participaron el fiscal regional Metropolitano Sur, Héctor Barros; el fiscal jefe de Alta Complejidad, Alex Cortez; y el fiscal Yans Escobar.
Tras la audiencia, nueve de los formalizados quedaron en prisión preventiva.
Estos se suman a otros 10 imputados que ya permanecían privados de libertad debido a medidas cautelares o condenas decretadas anteriormente por diferentes delitos.
De esta manera, los 19 integrantes de la presunta célula del PCC investigada en Chile permanecen actualmente recluidos en distintos recintos penitenciarios del país.
Fiscalía aclara cifra de formalizados
La Fiscalía Metropolitana Sur también aclaró por qué fueron formalizados 19 integrantes de la organización, pese a que originalmente eran 21 los imputados detenidos en el marco de la investigación.
Según precisó el Ministerio Público, uno de ellos fue formalizado en esta etapa únicamente por un delito de tráfico de drogas y no como integrante del PCC.
En tanto, otro imputado, que ya se encontraba recluido en un recinto penitenciario, no fue trasladado hasta la audiencia, por lo que su formalización quedó pendiente y se realizará próximamente.
La primera célula del PCC detectada en Chile
El Primer Comando de la Capital es considerado una de las organizaciones criminales transnacionales más poderosas del continente y mantiene una fuerte presencia al interior de recintos penitenciarios.
Según los antecedentes entregados por la Fiscalía, la organización participa en diferentes mercados ilícitos, denominados internamente como “sintonías“, entre ellos el contrabando y el tráfico de drogas.
Además, se le vincula con la comisión de homicidios, robos violentos, secuestros y otros delitos de alta connotación.
La organización cuenta también con un modelo interno basado en estatutos, procesos de “bautismo”, fichas de integrantes, adoctrinamiento y catastros de sus miembros.
Estos antecedentes son registrados en el denominado “Libro blanco”. A ello se suma la existencia de un “Libro negro”, en el que se incorporaría a antiguos integrantes de la organización, contra quienes incluso se pueden decretar órdenes de muerte.
Investigación comenzó por cooperación internacional
La investigación desarrollada en Chile por la Fiscalía Regional Metropolitana Sur junto a la Policía de Investigaciones (PDI) surgió principalmente a partir de mecanismos de cooperación internacional.
Entre los antecedentes recibidos se encontraba información proveniente de la zona de la triple frontera entre Paraguay, Brasil y Argentina, que daba cuenta de la existencia de integrantes del PCC operando en territorio chileno.
Durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público presentó diferentes evidencias recopiladas durante la investigación para acreditar la presencia de miembros de la organización en el país.
Además de los delitos de asociación criminal y asociación ilícita para el narcotráfico, algunos de los imputados fueron formalizados por infracciones a la Ley de Armas y tráfico de drogas.
Finalmente, el tribunal estableció un plazo de 120 días para el desarrollo de la investigación.