Un estudio publicado en la revista médica The Lancet marcó un hito en la lucha contra el cáncer cervicouterino en Inglaterra. Entre 2020 y 2024, ninguna mujer de entre 20 y 24 años murió por cáncer de cuello uterino en ese país.
Se trata de la primera vez que los registros no muestran ni una sola muerte por esta enfermedad en ese grupo etario, un resultado que los investigadores relacionan directamente con la vacunación contra el virus del papiloma humano, conocido como VPH.
La investigación, realizada por Cancer Research UK y la Universidad Queen Mary de Londres, estima que Inglaterra evitó 200 muertes desde que incorporó la vacuna contra el VPH. Las cepas de alto riesgo de este virus causan prácticamente todos los casos de cáncer de cuello uterino, por lo que la inmunización aparece como una herramienta clave para frenar la enfermedad antes de que avance.
“Sabemos que la vacuna contra el VPH es extremadamente eficaz para frenar el cáncer de cuello uterino antes de que se desarrolle y, por primera vez, estos resultados demuestran que salva vidas”, declaró Michelle Mitchell, directora general de Cancer Research UK.
Según el estudio, si Inglaterra no hubiera aplicado la vacunación, entre 2020 y 2024 se habrían registrado 23 muertes por cáncer cervicouterino en mujeres de 20 a 24 años. Este grupo recibió la vacuna cuando tenía entre 12 y 13 años, con una cobertura cercana al 90%.
El hito de la vacuna contra el VPH
Los datos también refuerzan una tendencia que ya venía apareciendo en años anteriores. Entre 2015 y 2019, las muertes por este tipo de cáncer en mujeres jóvenes de 20 a 24 años cayeron en un 80%.
Inglaterra introdujo la vacuna contra el VPH para niñas en 2008. Luego, en 2019, extendió el programa también a los niños, como parte de una estrategia más amplia para reducir la circulación del virus y prevenir distintos tipos de cáncer asociados a esta infección.
De acuerdo con la investigación, las jóvenes que recibieron la vacuna a los 12 o 13 años presentan un riesgo casi nulo de morir por cáncer de cuello uterino antes de cumplir los 30 años. El hallazgo alimenta la esperanza de lograr, de manera progresiva, la desaparición de este cáncer en Inglaterra.
El VPH puede transmitirse durante las relaciones sexuales y, en muchos casos, no provoca síntomas. Por eso, los especialistas insisten en que la detección precoz sigue cumpliendo un rol indispensable para todas las mujeres.
Aunque la vacuna previene alrededor del 90% de las infecciones que pueden causar cáncer, no elimina por completo el riesgo. Por esa razón, los controles médicos y los exámenes de detección continúan siendo fundamentales.
Actualmente, el cáncer de cuello uterino causa cerca de 685 muertes al año en Inglaterra, según cifras del NHS, el servicio público de salud de ese país.