Opini贸n
Martes 29 octubre de 2019 | Publicado a las 17:04
No se puede seguir administrando el mismo modelo
Por Tu Voz
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Las manifestaciones sociales en nuestro pa铆s obedecen a un fen贸meno multifactorial: econ贸mico, pol铆tico y social.

Es una mezcla de descontento, desesperanza e indignaci贸n de las personas ante varias situaciones tales como una alta precarizaci贸n laboral, bajos salarios y pensiones o que el 73%1 de su ingreso disponible deba destinarse a pagar deudas.

Es imposible no apuntar al sistema econ贸mico como el factor principal de esta crisis, estamos frente al borde del modelo.

驴C贸mo llegamos fatigar la econom铆a? 驴C贸mo se lleg贸 a este punto de quiebre?

Desde que se implement贸 el modelo econ贸mico bajo dictadura hasta hoy, el pa铆s ha aplicado casi sin matices la idea de aprovechar nuestras 鈥渧entajas comparativas y transformarlas en competitivas鈥, como promov铆a el economista cl谩sico David Ricardo.

As铆 se consider贸 que la ventaja comparativa de Chile era la abundancia de recursos naturales y, por lo tanto, deb铆a aplicar tecnolog铆a y buena gesti贸n para convertir tal condici贸n es una ventaja competitiva.

Esta visi贸n explica que el pa铆s se haya concentrado en 4 grupos de productos, todos del sector primario de la econom铆a: hortofrut铆colas, productos del mar, productos forestales y minerales. Productos de bajo valor agregado, que son limitados en el largo plazo, de lento crecimiento de demanda internacional y cuya explotaci贸n actualmente se enfrenta a crecientes restricciones ambientales.

Si bien este modelo gener贸 crecimiento, sobre todo durante el periodo del boom de los commodities, tambi茅n dio como resultado una alta concentraci贸n econ贸mica donde monopolios y oligopolios pasaron a ser pr谩cticamente la regla.

De esta manera, un reducido grupo de conglomerados econ贸micos (Luksic, Matte, Angelini, Paulmann, por mencionar algunos) tomaron posiciones relevantes simult谩neamente en distintas 谩reas: banca, salud, previsional, comunicaciones, alimentaci贸n.

En una econom铆a peque帽a como la nuestra, el peso relativo de aquel grupo es casi el 60% del PGB total, que se ha traducido en menor competencia y pr谩cticas ilegales e ileg铆timas, como colusiones de precio y una mala calidad de servicio al ciudadano, sobre todo en aquellos de car谩cter p煤blico (luz, agua, gas, telefon铆a) que fueron privatizados.

En medio de las movilizaciones, el presidente Sebasti谩n Pi帽era anunci贸 un conjunto de medidas que denomin贸 鈥淎genda Social鈥. Sin embargo, ninguna de ella ataca el coraz贸n del modelo, sino que funcionan como paliativos de un sistema que mantiene las mismas premisas de hace 45 a帽os, muchas de ellas solo son transferencias a las mismas instituciones de los grupos econ贸micos para que sigan administrando el dinero de los ciudadanos y del Estado.

Por lo tanto, si queremos un cambio real es necesario no solo seguir administrando el modelo, sino que aplicar cambios m谩s estructurales -aunque con responsabilidad- que permitan, por ejemplo, comenzar a agregar valor a la producci贸n y, en particular, a nuestras exportaciones por la v铆a de la innovaci贸n de procesos y productos, as铆 como la incorporaci贸n de capital humano y conocimientos de vanguardia a nuestra matriz productiva.

Si buscamos un cambio, se debe desconcentrar el poder econ贸mico, darle herramientas a las micro, peque帽as y medianas empresas para que puedan competir y ser actores m谩s relevantes en la econom铆a, ya que son las que entregan la mayor parte de los puestos de trabajo en Chile.

Debemos tambi茅n propiciar la confianza entre empresas, trabajadores y Gobierno que fortalezca la colaboraci贸n y la confianza mutua sobre la base de unos objetivos y medidas compartidas.

El nuevo modelo surgir谩 del viejo mediante la innovaci贸n y el cambio gradual y continuo. No deber铆amos desaprovechar la oportunidad. Pero a condici贸n de lograr esa confianza y compromiso por el cambio.

Diego Del Barrio V谩squez.
Director Escuela de Administraci贸n P煤blica, Universidad de Valpara铆so.

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