En el contexto ucraniano, la igualdad de género no es un asunto secundario ni “de mujeres”, sino una cuestión estratégica de seguridad nacional y de profundización democrática.
En un país que lleva más de cuatro años resistiendo una invasión a gran escala, el feminismo ucraniano no es solo una cuestión de derechos: es parte esencial de la supervivencia nacional. Tamara Martsenyuk, socióloga y una de las voces más respetadas del feminismo académico ucraniano, publica este artículo en un momento clave.
En su artículo, Martsenyuk -profesora de la Universidad Nacional de Kiev-Mohyla, investigadora del feminismo postsoviético y activista- nos ofrece un análisis riguroso y actualizado sobre cómo el activismo feminista en Ucrania ha dejado de ser una corriente marginal para convertirse en un actor central de la resistencia social y la democratización del país.
Lejos de presentarse como mero “apoyo” a los procesos políticos, las mujeres ucranianas han actuado como protagonistas de pleno derecho, liderando decenas de iniciativas civiles y políticas durante la Revolución de la Dignidad y, posteriormente, en la defensa frente a la agresión rusa.
Raíces históricas y el “feminismo pragmático”
Martsenyuk desmonta con solvencia el mito de que el feminismo ucraniano es un fenómeno importado. Por el contrario, demuestra que cuenta con una tradición local sólida y antigua.
La autora rescata la figura pionera de Natalya Kobrynska (1855-1920), quien en 1884 fundó en Stanislav (actual Ivano-Frankivsk) la Sociedad de Mujeres de Rus’, la primera organización feminista formal del país. Junto a Olena Pchilka —madre de la poeta Lesia Ukrainka—, Kobrynska publicó en 1887 el almanaque La primera corona y puso en marcha la “Biblioteca de mujeres”, una colección de publicaciones pensada, escrita y dirigida exclusivamente por y para mujeres.
Estos proyectos sentaron las bases de una producción intelectual feminista autóctona que dialogaba con los movimientos europeos sin perder su carácter propio.
Otras figuras como Solomiia Pavlychko (1958 –1999) crítica literaria, filósofa, feminista y traductora ucraniana, considerada una de las pioneras en introducir los estudios de género y el análisis feminista en Ucrania y las sufragistas durante la República Popular Ucraniana de 1917-1921, también tienen mención en el artículo de Martsenyuk.
El salto al frente: el “Batallón Invisible” y la Ley 2523
Uno de los apartados más potentes del texto es el dedicado al papel de las mujeres en el ámbito militar. Martsenyuk muestra cómo el activismo feminista logró avances concretos y medibles:
– Reformas legales: Gracias a la presión organizada de las mujeres veteranas, se aprobó la Ley Nº 2523, que por primera vez garantiza la igualdad de derechos y oportunidades en el servicio militar y elimina las barreras de género en las Fuerzas Armadas.
– Apertura de puestos de combate: Desde 2016, las mujeres tienen acceso a casi un centenar de especialidades militares de combate que antes les estaban vedadas.
– Datos reveladores: Según datos del Ministerio de Defensa ucraniano del 2025, la cifra ha superado las 65.000 mujeres en servicio activo en las fuerzas armadas de las cuales aproximadamente 32.000 se encontraban en zonas de combate. Esta cifra representa más del doble de la presencia femenina registrada en 2015.
Lo anterior muestra que el término “Batallón Invisible” resulta especialmente acertado para describir esta presencia masiva pero históricamente invisibilizada de las mujeres en la defensa del país.
La autora vincula de forma convincente la lucha política con la seguridad personal de las mujeres. Analiza con detalle la campaña #IAmNotAfraidToSayIt, iniciada por Nastya Melnychenko, que trascendió el espacio digital y se convirtió en acciones presenciales bajo el lema #NoTemoActuar (#YaneBoyusDiyaty) en ciudades como Kyiv, Dnipro, Leópolis y Zaporizhia.
Además, Martsenyuk destaca la institucionalización del movimiento a través de espacios de memoria como el Museo de Género de Kharkiv y el Museo del Movimiento de Mujeres de Leópolis, que dan testimonio de cómo estas demandas han pasado de ser reivindicaciones marginales a formar parte del relato oficial de la sociedad ucraniana.´
Conclusión
La obra de Tamara Martsenyuk es una contribución fundamental porque despoja al feminismo de su imagen abstracta y teórica para presentarlo como una fuerza pragmática y transformadora. Su análisis demuestra que, en el contexto ucraniano, la igualdad de género no es un asunto secundario ni “de mujeres”, sino una cuestión estratégica de seguridad nacional y de profundización democrática.
Por supuesto que el movimiento feminista ucraniano enfrenta aún desafíos las tensiones internas entre feministas liberales y feministas de izquierda, o en la brecha entre mujeres urbanas y rurales deben ser abordadas.
Más allá de la victoria militar, el feminismo ucraniano está sentando las bases de una Ucrania posguerra más igualitaria. La pregunta ya no es si las mujeres tendrán un rol protagónico, sino cuánto peso tendrá en la reconstrucción del país y en la futura adhesión a la Unión Europea.
Este artículo resume el capítulo “El rol de las organizaciones feministas en la igualdad de género en la sociedad ucraniana”, de Volodymyr Kulyk, incluido en el libro Descubriendo Ucrania: Su pueblo, su historia y su cultura (Editorial Poliedro, 2022) compilado y editado por Olena Palko y Manuel Férez. Forma parte de una serie de publicaciones que recorrerán, capítulo a capítulo, los distintos aportes de la obra con el objetivo de acercar sus contenidos a un público más amplio.
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