Un nuevo escándalo por doping sacude al rugby mundial, particularmente a los Sprinboks de Sudáfrica, selección que actualmente ocupa el Top 1 del ránking mundial.
El fordware de los Springboks, Asenathi Ntlabakanye, fue sancionado por una infracción a las reglas anti doping y está prácticamente descartado para disputar la próxima Copa del Mundo de Australia en 2027.
Ntlabakanye, que actualmente se desempeña en Lions en el United Rugby Championship, recibió una suspensión de 18 meses. En noviembre y en medio de la investigación, formó parte del encuentro entre Sudáfrica y Gales.
Sanción que comenzó oficialmente el 13 de mayo de 2026 y que se extenderá hasta el 13 de noviembre de 2027, justamente el mismo día en el que está fijada la final del Mundial en suelo oceánico.
Cabe recordar que Asenathi Ntlabakanye falló en un control antidopaje realizado el 22 de mayo de 2025. En esa oportinidad, el sudafricano y que usualmente juega de pilar, dio positivo por anastrozol, una sustancia considerada modulador hormonal y metabólico.
De igual forma y tras ser descubierto, el propio jugador reconoció haber utilizado DHEA, un esteroide anabólico prohibido.
Según explicó el Instituto Sudafricano para el Deporte Libre de Drogas (SAIDS por su nombre en inglés), el anastrozol está catalogado como una “sustancia especificada” dentro de las normas antidopaje sudafricanas, motivo por el cual no implica automáticamente una sanción máxima.
Por su parte, la Selección de Sudáfrica de Rugby había explicado que la sustancia se trata de un medicamento recetado por un especialista durante 2025. Así también, aseguraron que la utilización contó con supervisión profesional.
Tras conocerse el fallo, tanto el jugador como SAIDS, World Rugby y la Agencia Mundial Antidopaje tiene plazo hasta de 21 días para apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS).
Esta sanción por doping se suma a la que afectó hace un par de días la selección de rugby de Georgia, en el que fueron castigados seis rugbistas y una integrante del cuerpo técnico.