La Banda del Moto. Ese es el nombre de la organización criminal desbaratada este jueves en Curanilahue. Se trata de una trama de corrupción en la que participaron directamente funcionarios activos de Carabineros.
De acuerdo con antecedentes recabados por la Unidad de Investigación de Bío Bío, al menos dos efectivos policiales formaban parte de la orgánica liderada por Diego González, alías el Moto. Según cuentan fuentes consultadas para este artículo, la organización estaba en una disputa territorial con un grupo rival, presumiblemente para la venta de droga.
En agosto de 2025, por ejemplo, integrantes de la Banda del Moto llegaron hasta la población Navidad de Curanilahue, donde residía buena parte de sus contrincantes, para atacar a balazos automóviles y domicilios. Los rivales del Moto hicieron lo propio: atacaron la población de sus enemigos e incluso balearon una sede vecinal. Desde entonces los tiroteos entre ambos bandos se hicieron recurrentes en varios puntos de la ciudad.
Casquillos manipulados
Precisamente los hechos acaecidos en agosto del año pasado comenzaron a cimentar la caída de los uniformados. Quienes conocen de la indagatoria cuentan que, tras uno de los tiroteos de la Banda del Moto, vecinos llamaron a Carabineros.
Dentro del contingente policial desplegado en el sitio del suceso iban precisamente dos de los implicados.
Según consta en el registro de diligencias desplegadas por la Sección de Asuntos Internos (SIACAR) y el OS9 de la propia institución verde oliva, en conjunto con la Fiscalía de Arauco, ambos carabineros alteraron el sitio del suceso para evitar dar con los responsables de los disparos: ocultaron casquillos de las balas e incluso los rasparon contra el suelo.
Quienes conocen del caso, cuentan que lo hicieron para evitar que sus colegas pudieran trazar el origen de las mismas, al eliminar estrías y otras marcas propias de cada arma.
Información privilegiada
De acuerdo con los mismos inquiridos, ambos carabineros también otorgaban antecedentes de primera mano a la Banda del Moto. Si bien en primera instancia los investigadores sospechaban que los efectivos eran una especie de freelancers que prestaban labores externas al grupo, lo cierto es que la indagatoria estableció que ellos formaban parte de la orgánica de éste. Eran, en la práctica, el servicio de inteligencia de la organización.
Se descubrió, por ejemplo, que conocían al dedillo la dinámica de la banda y estaban al tanto de los movimientos de droga del Moto y sus aliados. Así, le entregaban información privilegiada, obtenida en razón de su cargo público, para evitar que el cabecilla y sus brazos operativos pudieran ser sorprendidos por agentes “limpios” de Curanilahue.
A los dos implicados se sumó un tercer funcionario policial que tomó conocimiento de los hechos en los que incurrían sus compañeros de armas, pero que nunca denunció.
De baja
Según estiman fuentes de Bío Bío Investiga, la banda alcanzó a operar en las sombras por al menos dos años. Eso hasta que la SIACAR denunció los hechos al Ministerio Público. Las diligencias quedaron a cargo del fiscal jefe de Arauco, Johnny Cares, quien en las últimas horas gestionó las órdenes de detención para una veintena de implicados, incluyendo el Moto, sus brazos operativos y los tres carabineros involucrados.
Se espera que durante esta mañana los implicados pasen a control de detención en el juzgado de Garantía de Curanilahue y que la misma se amplíe hasta este domingo para la formalización de los involucrados.
En total, se allanaron 23 domicilios y se detuvieron a ocho imputados vinculados a la investigación y otros siete en flagrancia. Se incautó droga, dinero en efectivo, armamento, munición y un vehículo.
Los carabineros fueron dados de baja a primera hora de este jueves. Hasta el cierre de esta edición, las identidades se mantenían bajo absoluta reserva por Carabineros y el Ministerio Público.
El historial de Curanilahue
Este no es el primer hecho de corrupción que golpea a Carabineros en Curanilahue. En 2022, por ejemplo, desaparecieron 55 municiones calibre 9 milímetros desde la Cuarta Comisaria de esa ciudad. Y en 2023, cayó un funcionario activo y el exjefe de la SIP de la comuna por sus vínculos con miembros de la Resistencia Mapuche Lavkenche (RML).
“Carabineros de Chile refuerza su compromiso con la legalidad, la transparencia y el correcto actuar de sus integrantes, manteniendo una política permanente de control interno orientada a resguardad la confianza de la ciudadanía y el cumplimiento irrestricto de la normas institucionales”, reza un comunicado de la policía uniformada emitido esta mañana.