VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Familias de dos sujetos abatidos por Carabineros en Cerrillos piden investigación a fondo. Los fallecidos, Camilo Robles y Germán Martínez, no portaban armas ni intentaron atropellar a la policía. Incidente inició en Lo Espejo y terminó con disparos en Lo Errázuriz. Robles tenía órdenes de detención y su hermano asegura que huyó por eso, pero niega que llevara armas. Familiares alegan poca ayuda de Carabineros y dudan del intento de atropello.

Las familias de los dos sujetos abatidos por Carabineros en Cerrillos pidieron investigar a fondo el hecho ocurrido la madrugada de este martes. Según dicen, los fallecidos no portaban armas de fuego y no habrían intentado atropellar a funcionarios policiales.

Todo comenzó en el sector Las Dunas de Lo Espejo, donde personal de la 42ª Comisaría de Radiopatrullas intentó controlar a un automóvil cuyo conductor se dio a la fuga. Se trata de la misma unidad del cabo segundo Cristopher Aguilera, quien fue asesinado en ese sector durante la tarde del domingo.

Esto provocó una persecución que llegó hasta la esquina de Lo Errázuriz con Pedro Aguirre Cerda. Según la versión que se maneja en la investigación, los carabineros sacaron sus armas al sufrir un intento de atropello, por lo que dispararon contra los ocupantes del vehículo.

Los dos individuos murieron en el lugar. Se trata de Camilo Robles Contreras y Germán Martínez Faune, ambos chilenos de 22 años. El primero contaba con tres órdenes de detención pendientes: dos por receptación y una por robo con intimidación.

Moisés, hermano de Camilo Robles, habló con Radio Bío Bío. Él conducía el auto y sería el que tomó la decisión de darse a la fuga al ver la presencia de Carabineros.

Según relató Moisés, ambos salían de una reunión social cuando comenzaron los hechos. “Yo venía de la misma casa de un amigo, mi hermano venía de la pega, y nos juntamos en la casa aquí del amigo, en Lo Espejo. Compartimos un rato, salimos de la casa los dos vehículos juntos, a lo que la policía nos detiene”, contó.

“Veníamos de una junta con unos amigos, pero no fiesta, sino que compartiendo, hablando de negocios y cosas así”, agregó.

Luego, declaró que “mi hermano tomó la decisión de evadir el control y arrancar. Yo le perdí el rastro; llegué como dos minutos después del incidente. Mi hermano ya estaba en el piso tirado, y su amigo, el copiloto, estaba convulsionando”.

A su juicio, su hermano huyó debido a las órdenes pendientes que tenía en su contra. Pero, a la vez, negó que él portara armas de fuego: “se asustó, yo creo, lo más probable, por sus temas legales. Pero, temas de armamento o algo ilícito, doy fe de que no llevaba armas… Todos los días hablábamos, vivíamos en la misma casa, y doy fe de que él no andaba con armamento”.

Finalmente, acusó que los carabineros que protagonizaron la persecución prestaron “ayuda casi nula” a los dos baleados, agregando que duda del intento de atropello que denuncian los uniformados.

“Yo la veo difícil porque el auto no tiene ningún tipo de choque, y, como lo veo yo, los casquillos de las balas de carabineros están a los costados. Me daba como la impresión de que tiraban directo a matar, y por los lados. Si hubiera habido un intento de atropello, estarían las balas directas en el parabrisas… Quiero que se aclare, para ver si es que fueron necesarios los impactos de balas directos a matar, o puede haber habido otra salida, por ejemplo, que dispararan a los neumáticos”, cerró.

“Que se esclarezca para bien o para mal”

También conversó Benjamín, hermano de Germán Martínez, quien igualmente acusó que los uniformados “no le prestaron apoyo de ningún tipo” a los abatidos y que en el hecho “no hubo un intercambio de disparos, no hubo nada de eso porque ellos no tenían armas”.

Por ello, realizó un llamado de justicia. “Lo que yo busco a través de esto es que se esclarezca la versión de qué es lo que realmente pasó, ya sea para bien o para mal. Sea afectando ya sea a mi hermano o afectando a Carabineros, no sé cómo funciona así, pero en ningún momento, como se dice, tampoco hubo un intento de atropello a un funcionario”, dijo.

Añadió que “si se percatan en las imágenes, no hubo ni siquiera un disparo en el parabrisas, como tendría que haber sido si es que hubo un intento de atropello, sino que fue directamente en el (vidrio) lateral, por los costados, ambos del conductor y el copiloto, dos casquillos por un lado y tres casquillos por el otro”.

A su juicio, los uniformados dispararon sin la justificación necesaria. “Han habido casos de todo tipo, en los que igual Carabineros pretende resguardar la integridad y se entiende, pero no daba para el caso. Porque claro, no hubo un intento de atropello, por así decirlo. Como se ve, el auto no tiene ningún topón, nada, nada, nada”, aseveró.

Benjamín también confirmó la versión de que “ellos igualmente venían de una fiesta, venían de un momento eufórico, por así decirlo. Entonces todo esto derivó en su preocupación”.

“Que se haga justicia, ya sea para los funcionarios que acrediten que hubo un intento de atropello como realmente se dice, o ya sea que acribillaron a mi hermano y al acompañante, su amigo”, declaró.