Un informe de la directora del Liceo Manuel Barros Borgoño dirigido al SLEP Santiago Centro reveló detalles de una jornada de violencia ocurrida en las inmediaciones del establecimiento, donde una muralla resultó incendiada y tres funcionarios fueron afectados, entre los cuales uno inhaló gases tóxicos que le hicieron respirar con dificultad.
Al corte de tránsito y a la suspensión de clases para la jornada de la tarde ocurridos el martes pasado, se sumó la revelación de antecedentes sobre los incidentes que tuvieron lugar el 5 de agosto.
Según compartió Ex-Ante, la directora Victoria Corvalán Aguilera remitió los antecedentes sobre lo sucedido a la directora ejecutiva del SLEP Santiago Centro, Paulina Retamales Anziani.
El documento señala que a eso de las 10:15 horas, durante el primer recreo, se llevó a cabo una asamblea estudiantil en el comedor del establecimiento.
Luego, 15 minutos después, cuando el personal docente retomaba el ingreso a las salas de clases, alrededor de 15 encapuchados que portaban artefactos incendiarios se dirigieron a calle San Diego, donde protagonizaron enfrentamientos con efectivos de Carabineros.
A las 11:10 horas, el grupo de encapuchados se dispersó, mientras que cerca del mediodía los estudiantes del edificio de San Diego fueron despachados como medida preventiva tras la presencia de gases lacrimógenos.
Por su parte, los del sector de Zenteno (de 7° básico a 2° medio) se mantuvieron con clases normales hasta la llegada del Labocar y del OS9 de Carabineros, quienes realizaron peritajes al interior del establecimiento.
Consecuencias de la jornada de violencia en el Liceo Manuel Barros Borgoño
Junto con mencionar el acompañamiento a los estudiantes de niveles menores, se informó la afectación de tres funcionarios del liceo (la directora Victoria Corvalán, además de un docente y una paradocente).
Desde la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) concurrieron a las 11:00 horas a ver al docente, a quien le cayó una mecha e inhaló gases tóxicos que no le permitían respirar con facilidad, mientras que la paradocente experimentó una crisis de pánico con dolor de cabeza y llanto tras lo ocurrido en el liceo.
Igualmente, en el informe se reportó que fue incendiada una puerta de acceso al recinto, lo que fue controlado por el personal policial. Además, se aludió a la quema de una muralla.
La directora del liceo sostuvo que se activaron los protocolos correspondientes, conforme a la normativa vigente y al Reglamento Interno de Convivencia Escolar (RICE), y rechazaron “cualquier manifestación de violencia”.
Cabe recalcar que este informe fue incorporado en una querella que presentó el SLEP en el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago, la que se sumó a otra acción judicial por los hechos de violencia registrados el 8 de julio en el lugar, los cuales igualan en número a las querellas presentadas este semestre por hechos similares en el Instituto Nacional.