Este miércoles el 7° Tribunal Oral en Lo Penal declaró culpable a José Pablo Peñafiel Ossandón por agredir sexualmente a 8 mujeres de la comunidad sorda.
Fue en 2024 cuando el hombre quedó en prisión preventiva en el marco de la investigación. Había sido acusado por 13 hechos de agresión, que ocurrieron entre los años 2009 y 2022.
Así, ese año le decretaron prisión preventiva por considerarlo un peligro para la sociedad. Y se fijó un plazo de investigación de 180 días, a cargo de la Fiscalía de Género Oriente.
Entre sus víctimas se encuentran 11 mujeres y dos adolescentes. Todas pertenecen a la comunidad sorda. Y algunas de las víctimas fueron agredidas más de una vez. El tribunal lo calificó como un “depredador sexual”.
En su veredicto de hoy, el tribunal lo condenó por ocho de los casos. Fue absuelto en cinco, algunos por falta de pruebas. En otros fue porque las pruebas resultaron insuficientes, dado que algunas víctimas no comparecieron.
Ahora que fue declarado culpable, el Ministerio Público espera que Peñafiel sea condenado a presidio perpetuo. “Esta es una pena de por vida, pero que puede acceder a beneficios tras un tiempo”, explicó Francisca Rivera, de la Fiscalía de Violencia de Género Oriente.
La fiscal Rivera afirmó estar “conforme” con el resultado de esta jornada, pues “el tribunal consideró los hechos como fueron planteados por la Fiscalía”. Ello, considerando que “el imputado ejerció una violencia sistemática, con un modus operandi contra estas víctimas”.
En su forma de operar “planificada” de acuerdo a Rivera, “él seleccionaba a sus víctimas contactándolas por redes sociales, conociéndolas en una fiesta o desde la misma comunidad”.
“Él las ubicaba, las seducía, las manipulaba para que concurrieran con él a ciertos lugares aislados”, explicó.
El caso de Villavicencio
El historial de Peñafiel se destapó en 2022 a raíz de una funa en su contra, hecha por la comunidad sorda en redes sociales. Aquella funa ocurrió tras la desaparición y muerte de Camila Villavicencio (29), profesora de lengua de señas y activista de la comunidad.
A Villavicencio se le vio por última vez en Santiago Centro. Fue hallada muerta en Macul el 15 de octubre de 2022 en la casa de Peñafiel, su ex compañero de colegio que también era sordo.
Eso lo situó como principal sospechoso de su femicidio, en una causa que aún es investigada.
Cuando Javiera Villavicencio (hermana de Camila) lo interrogó, éste le dijo: “no sé, se murió sola”. “Yo estaba durmiendo y cuando me levanté en el sofá, ya había muerto Camila”, respondió Peñafiel.
La funa impulsó a otras víctimas a denunciar los abusos previos de Peñafiel, derivando en la querella criminal presentada en noviembre de 2022.
En ese período, la comunidad acusó barreras adicionales para denunciar, además de las que ya existen para las mujeres. Eso, por la escasez de intérpretes de lengua de señas en instituciones públicas.
“Con esto se pueden empezar a derribar barreras de acceso a la justicia para estas víctimas que tienen una discapacidad auditiva severa”, aseveró la fiscal Rivera.