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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Chacay, matorral invasor e altamente inflamable presente en Los Lagos y parte de Los Ríos, preocupa por su rápido avance y el riesgo de incendios: en San Antonio, un siniestro quemó más de 900 hectáreas y tardó tres meses en ser controlado. Aunque estudios exploran su uso en pellet, briquetas, biocarbón y sustratos capaces de retener agua, aún falta inversión privada para impulsar su aprovechamiento a gran escala.

En la región de Los Lagos se insiste en los usos que se le pueden dar al problemático matorral Chacay, que, por sus características caloríficas y de retención de humedad, ha sido estudiado para la elaboración de compostaje y pellet. Sin embargo, falta interés privado para concretar su explotación masiva.

La especie puede alcanzar temperaturas de mil grados y arder incluso durante meses. Fue introducida durante la colonización alemana, lo que explica su presencia masiva en Los Lagos y en parte de la región de Los Ríos. Esto ha generado preocupación, ya que es altamente inflamable y crece a orillas de carreteras y, en algunas zonas, a pocos metros de casas o industrias.

Cedida – RBB Puerto Montt
Cedida – RBB Puerto Montt

La zona ya tiene experiencia con incendios de gran magnitud que han arrasado cientos de hectáreas de Chacay. Así ocurrió hace unos años en el sector San Antonio, donde ardieron más de 900 hectáreas y el fuego logró ser controlado tres meses después de la primera alarma.

El director regional de la Conaf, Fernando Ghebart, detalló que hay más de 370 kilómetros de cortafuegos en los que se ha debido trabajar en la erradicación del matorral. La autoridad estima que la zona es la más afectada del sur de Chile por la presencia del arbusto, debido al tiempo transcurrido desde su introducción con la llegada de los alemanes.

“Es uno de los mayores trabajos (…) porque además el Chacay es muy difícil de trabajar en forma manual, por la dificultad; es un arbusto que crece bajo, pero al mismo tiempo, al ser bajo, también genera mucho calor y avanza muy rápido en la propagación del fuego“, afirmó.

Investigaciones buscan aprovechar el Chacay

El seremi de Agricultura, Francisco Cárcamo, detalló que ya se han realizado investigaciones técnicas y académicas sobre el uso del Chacay para elaborar pellet o briquetas, un trabajo desarrollado por la Universidad de Los Lagos. Además, se ha avanzado en la idea de generar sustratos y se han concretado investigaciones para producir biocarbón a partir del matorral.

La autoridad agregó que, en zonas como Chiloé, el 1,34% de la superficie agrícola está ocupada por el Chacay. Sin embargo, sigue faltando interés privado para explotar masivamente el espinoso arbusto de flores amarillas.

“Lo que habría que hacer, y vuelvo a insistir, es desarrollar cómo reutilizamos, cómo valorizamos hoy día esta materia prima que tiene un tremendo potencial, que es una biomasa que se puede transformar en un combustible. Cómo estos estudios se pueden concretar en la medida que el proceso de evaluación sea rentable para que exista el interés de un privado en poder desarrollar”, postuló.

Innovación busca convertir el matorral en sustrato

Uno de los innovadores en el área es el ingeniero industrial Rodrigo Navarro, quien ya obtuvo financiamiento de Corfo y apoyo de la Universidad Católica de Temuco. El también profesor descubrió que los bosques nativos frenan el avance del matorral. A partir de ese hallazgo, surgió la idea que terminó por confirmar que se trata de una leguminosa capaz de captar el nitrógeno de la atmósfera y fijarlo al suelo, proceso que también ocurre con el potasio.

“De ahí nace la idea de poder hacer un sustrato acolchado, ‘mulch’ le llaman también, compostable para plantas y huertos, hecho del mismo Chacay. Este proyecto nace hace más de 15 años ya y desde el año pasado se formalizó, obtuvo un financiamiento Corfo a partir de la idea y empezó a tener resonancia en ambientes científicos porque tenía bastantes cualidades. Esto es un invento; yo lo destaco como eso, es un invento, una innovación que nace desde la región de Los Lagos”, señaló.

En los avances del estudio han participado otros académicos de la zona y de fuera de la región, quienes suman esfuerzos para continuar sustentando científicamente los distintos usos que se le pueden dar a la plaga del Chacay.

Rodrigo Navarro, dueño de la marca “Rumechacay”, explicó que su propuesta busca reemplazar la extracción indiscriminada del musgo pompón, puesto que el sustrato creado en Chiloé tiene como característica principal que un kilo del matorral puede retener un litro y cuarto de agua.

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