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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

CMPC entregó un nuevo horno a las Alfareras de Piutril-Santa Ema en Collipulli, La Araucanía. Esta agrupación de mujeres, que ha transmitido su arte por más de 15 años, verá duplicada su capacidad productiva de 70 a 140 piezas, mejorando estándares de calidad. La tradición alfarera, que ya abarca tres generaciones, no solo fortalece lazos familiares y culturales, sino también brinda autonomía económica a sus integrantes. CMPC destaca el impacto positivo en la comunidad y en Primeros Pueblos, plataforma que reúne emprendimientos indígenas.

Este mes, la empresa CMPC hizo entrega de un nuevo horno a la agrupación “Alfareras de Piutril-Santa Ema”, integrada por mujeres de la comuna de Collipulli, en la Región de La Araucanía, dedicadas a la creación de artesanías y a transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones.

La nueva infraestructura permitirá mejorar los procesos de cocción de las piezas, aumentar al doble la capacidad productiva -que actualmente alcanza las 70 piezas- y alcanzar mejores estándares de calidad, fomentando una actividad que las integrantes de la organización han desarrollado por más de 15 años.

“Partimos con CMPC y hasta el día de hoy ha estado presente con capacitaciones, implementación y herramientas de trabajo. Ha sido un trabajo conjunto muy productivo para nosotras”, explicó Lucía Maldonado, representante de Piutril Santa Ema.

Tradición de mujeres alfareras de La Araucanía

La historia de la agrupación comenzó con 12 mujeres y, con los años, fue incorporando a sus hijas y nietas. Actualmente, el oficio ya alcanza a una tercera generación, convirtiéndose no solo en una actividad productiva, sino también en un espacio familiar y de transmisión cultural.

Lilian García, de 31 años, es parte de esa segunda generación. Lleva ocho años trabajando en la alfarería y es hija de una de las mujeres que inició el proyecto. “Me hace sentir orgullosa ver que se mantiene en el tiempo, que ya está pasando a una tercera generación y ojalá llegue a una cuarta”, comentó.

Para las integrantes, la alfarería también ha significado nuevas oportunidades de autonomía económica. Los ingresos obtenidos mediante su trabajo les han permitido aportar a sus hogares, financiar estudios y tomar decisiones sobre sus propios recursos.

Desde CMPC, el subgerente de Relacionamiento Comunitario, Gustavo Apablaza, destacó que “hoy cerramos un nuevo ciclo con la inauguración de este horno, que permitirá una mayor producción y mejorar el estándar y la calidad de sus productos. Estamos tremendamente contentos de acompañarlas en este nuevo paso”.

Las Alfareras de Piutril comercializan sus productos en Primeros Pueblos, una iniciativa de CMPC que reúne 81 emprendimientos, que representan a más de 250 emprendedores, de los cuales el 70% pertenece al pueblo mapuche. Esta diversidad de oficios y culturas se expresa en cada producto, todos hechos a mano, en armonía con el medioambiente, y con una historia detrás.

De esta forma, el nuevo horno será una pieza fundamental para que este conocimiento ancestral continúe pasando de generación en generación.