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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El proyecto para construir un centro público de diálisis en Osorno sigue en espera del traspaso de un inmueble al Servicio de Salud para iniciar su diseño y ejecución. La presidenta de Asodiatrans Osorno, María Castillo, reveló que el plan se ha demorado por trámites administrativos. Se busca destinar un inmueble de la Policía de Investigaciones para el centro. Castillo resaltó la importancia de este proyecto frente a las dificultades de los pacientes en centros privados de diálisis.

El proyecto para construir un centro público de diálisis en Osorno continúa a la espera del traspaso de un inmueble al Servicio de Salud, paso clave para iniciar el diseño de la iniciativa y posteriormente gestionar los recursos para su ejecución.

La presidenta de Asodiatrans Osorno, María Castillo, explicó que la iniciativa se trabaja desde hace varios años y que ya en 2019 formaba parte de un convenio de colaboración entre el Gobierno Regional y el Ministerio de Salud. El acuerdo contemplaba recursos para habilitar la unidad de diálisis del Hospital de Purranque y avanzar en un futuro recinto para Osorno.

Sin embargo, el proyecto se ha postergado debido a distintas gestiones administrativas que aún deben completarse.

“La verdad es que el proyecto de la diálisis pública nació hace muchos años. Incluso, en ese convenio de colaboración, donde se compartían los recursos, estaba incluida la diálisis de Purranque, que finalmente se concretó en el hospital de esa comuna, y también aparecía la diálisis de Osorno”, explicó Castillo.

“Lamentablemente, como ocurre con este tipo de iniciativas, donde existen muchos proyectos compitiendo en una misma ciudad, se fue retrasando. No por falta de voluntad de nuestra asociación, porque siempre hemos buscado que nuestros pacientes tengan una buena calidad de vida”, agregó.

La dirigenta señaló que actualmente se realizan gestiones para destinar al futuro centro un inmueble que perteneció a la Policía de Investigaciones. La propiedad debe ser transferida al Servicio de Salud, organismo que luego tendrá que desarrollar el diseño y avanzar con las siguientes etapas del proyecto.

Castillo explicó que los antecedentes han debido ser revisados por Bienes Nacionales, el municipio y otras reparticiones públicas, lo que ha extendido nuevamente los plazos.

“Tengo fe en que esto avance rápido y en que las autoridades a cargo tengan voluntad. Deben pensar en los pacientes y en que cada vez habrá más personas que necesitarán dializarse. Ellos requieren una buena calidad de vida y una atención con los estándares que corresponden, algo que la diálisis pública puede entregar”, sostuvo.

La presidenta de Asodiatrans advirtió que, una vez transferido el inmueble, todavía será necesario conseguir los recursos para el diseño y, posteriormente, para la ejecución de las obras.

“Después viene toda la parte de los recursos: primero el financiamiento para el diseño y luego para la ejecución. Es un camino largo, pero de verdad creo que con voluntad se puede hacer”, subrayó.

Castillo también cuestionó las condiciones que, a su juicio, enfrentan algunos pacientes en centros privados de diálisis.
En ese contexto, apuntó a la falta de reajustes en las prestaciones financiadas por Fonasa y al aumento en el costo de los insumos después de la pandemia como factores que dificultarían mantener los estándares de atención.

“Creo que en las diálisis privadas falta mucha fiscalización. El tratamiento que reciben los pacientes no siempre cumple con los mejores estándares de calidad. Distinta es la situación de la diálisis del hospital, que tiene un excelente nivel, al igual que la del Hospital de Purranque”, afirmó.

“Ese es el problema que enfrentamos con los pacientes renales: muchas veces no terminan bien sus tratamientos”, cuestionó.

Finalmente, Castillo insistió en la necesidad de concretar el centro público ante el aumento de personas que requieren este tratamiento. Recordó que los pacientes con enfermedad renal avanzada deben someterse, generalmente, a tres sesiones de diálisis por semana, de varias horas de duración, lo que impacta directamente en su vida laboral, familiar y cotidiana.