La elección interna de la UDI dejó de ser un trámite de consenso. Después de seis años sin competencia, un grupo de dirigentes prepara una segunda lista para enfrentar a la dupla de Jorge Alessandri y Pablo Longueira, en una disputa que tiene al regreso del exministro como uno de sus principales focos de tensión.
Mientras un sector busca que Longueira dé un paso al costado, quienes impulsan la alternativa trabajan en sus ejes programáticos y esperan presentarlos a las bases a fines de septiembre.
Detrás de las gestiones aparece el senador Gustavo Sanhueza, quien aseguró que el proceso está en un “camino de no retorno” y defendió que las diferencias se resuelvan mediante una elección.
“Creemos que es absolutamente sano para el partido, creemos que fortalece al partido el poder tener una sana competencia y no una falsa unidad”, sostuvo a BioBioChile.
Según Sanhueza, una competencia permitirá que las listas recorran el país, conversen con los militantes y recojan las distintas realidades regionales antes de definir el rumbo de la colectividad.
El factor Longueira en las elecciones internas de la UDI
El principal punto de conflicto no estaría en Jorge Alessandri, quien cuenta con respaldo transversal para suceder a Guillermo Ramírez, sino en Longueira.
Sus críticas al Gobierno, el veto público contra María José Hoffmann y el riesgo de que el caso SQM vuelva a convertirse en un flanco para la UDI han generado reparos entre dirigentes del partido.
Por eso tomó fuerza una alternativa que mantenga a Alessandri como candidato a la presidencia, pero reemplace a Longueira en la secretaría general. Entre los nombres que circulan aparece el de la diputada Constanza Hube.
Para Roberto Mardones, director de la Escuela de Gobierno y Administración Pública de la Universidad Mayor, el retorno del exministro “no suma” en el escenario actual.
“El propio gremialismo no está siendo muy favorable a esta candidatura”, afirmó, apuntando tanto a sus críticas al Gobierno como a sus diferencias con Hoffmann.
Mardones también cuestionó que Longueira vuelva a ocupar un papel central mientras continúa abierta la disputa judicial vinculada al caso SQM.
“La UDI no haría bien con reflotar a Longueira”, sostuvo, agregando que su regreso tampoco contribuiría al proceso de renovación que enfrenta la colectividad.
“Longueira debe entender que en el contexto político ya no está para personas como él y sería mejor que dé un paso al costado”, planteó.
Competencia y renovación
Sanhueza, en tanto, evita confirmar nombres y asegura que la prioridad es construir primero un proyecto político.
“No queremos entregar nombres porque queremos que la discusión no se base en los nombres, queremos que se base en el proyecto”, explicó.
La eventual lista buscaría reunir a dirigentes de distintas generaciones, incluidos sectores más jóvenes e históricos de la colectividad.
En ese sentido, Sanhueza sostuvo que nadie tiene asegurado un espacio: “En política los espacios no se dan, los espacios se ganan”.
El senador también defendió que Longueira pueda participar del proceso y descartó vetarlo.
“Todos suman. Aquí uno no puede vetar a nadie”, afirmó, destacando el aporte que puede entregar la experiencia de los dirigentes históricos.
Las críticas al Gobierno
Cabe destacar que uno de los puntos de tensión interna son los cuestionamientos de Longueira al Ejecutivo.
Sanhueza sostuvo que la UDI está hoy enfocada en contribuir a que al Gobierno le vaya bien, aunque aclaró que eso no significa renunciar a las críticas.
“La lealtad no significa entregarse por completo”, afirmó.
La diferencia, según el senador UDI, está en las formas, ya que a su juicio, cuando el objetivo es ayudar a construir, las discrepancias deben canalizarse adecuadamente y no necesariamente a través de los medios de comunicación, en un claro mensaje a Longueira.
“Creo que cuando uno quiere ayudar a construir, esas críticas se hacen en privado, donde se manifiestan los puntos de la diferencia, se explican por qué y uno está dispuesto también a escuchar y a dejarse convencer por quienes formamos parte de un Gobierno donde somos un actor relevante, teniendo al viceministro del Interior, teniendo al subsecretario del Interior, entonces hay actores relevantes dentro del Gobierno que forman parte de la UDI, por lo tanto también hay que tener los códigos de respeto que corresponden”, sentenció Sanhueza.
Así, una elección que debía resolver simplemente la sucesión de Guillermo Ramírez terminó abriendo una discusión mayor sobre el rumbo de la UDI, el peso de sus figuras históricas y el espacio que tendrán las nuevas generaciones.
Después de seis años sin competencia, la colectividad se prepara para una disputa que podría definir mucho más que su próxima directiva.