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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Pablo Longueira regresa a la primera línea política como secretario general de la UDI en un momento crucial para el partido y la derecha chilena, marcado por la fragmentación. Critica la falta de coalición en el gobierno de Kast, errores estratégicos en elecciones y falta de liderazgo. Destaca la importancia de construir una coalición política sólida. Defiende a la contralora Dorothy Pérez y rechaza el mote de "derechita cobarde". Aboga por cumplir promesas y critica la falta de convocatoria a personas competentes en el gobierno. Busca fortalecer la UDI y la coalición del 62%. Comenta que la derecha debe tener diversidad.

El histórico dirigente de la Unión Demócrata Independiente regresa a la primera línea política en un momento clave para su partido y para la derecha chilena. Pablo Longueira asumirá como secretario general de la UDI bajo la presidencia de Jorge Alessandri, en medio de un escenario marcado por la fragmentación del sector y el debilitamiento de las estructuras políticas tradicionales. El partido que alguna vez fue una maquinaria electoral potente hoy se encuentra reducido, tras la migración de importantes cuadros hacia el Partido Republicano y otras tiendas políticas.

En conversación con Tomás Mosciatti en Bio Bio TV, Longueira analiza sin eufemismos la situación del gobierno de José Antonio Kast, los errores estratégicos de Chile Vamos en las últimas elecciones presidenciales, y la urgente necesidad de construir una coalición política que dé sustento al actual gobierno.

El fracaso electoral y la falta de primarias

—En las dos últimas elecciones presidenciales, el candidato de la UDI salió cuarto y quinto. En la última salió quinto. ¿Cómo se explica eso?

Fue un gran fracaso que yo explico por la razón fundamental de no haber hecho una elección primaria. Tú no puedes estar bien en la encuesta y creer que vas a ser capaz de conservarte hasta ser presidente de Chile. El gran error que cometió el año pasado Chile Vamos fue no haber hecho primaria, lo que de cierta forma mostraba que Chile Vamos no existía. Yo lo considero mucho más que un problema ideológico. La primaria te permite potenciar tu proyecto político y no se hizo.

—Le leo una frase: “prometieron que tenían el mejor plan contra la delincuencia, no tenían nada”. ¿Le representa esa frase?

Sí, es una realidad. No es normal que un gobierno que triunfa por la seguridad finalmente tenga que estar cambiando a las tres autoridades más importantes del sector en menos de 100 días. Entonces, más allá de que la frase me interprete o no, lamentablemente fue una realidad. La primera señal que yo recibí de esa improvisación en materia de seguridad fue cuando apareció en la prensa que se le había ofrecido a Rodolfo Carter no asumir de senador para ser ministro de Seguridad. Esa fue una señal de lo que iba a ocurrir y terminó ocurriendo. Pero también considero valioso, independiente de que se hayan cometido esos errores, el haber hecho los ajustes pronto. Creo que Martín Arrau tiene una responsabilidad enorme en un tema que a la ciudadanía le importa.

—La derecha siempre habla de mérito, de esfuerzo. Resulta que el canciller dijo que Trinidad Steinert iba a tener un cargo diplomático. Parece que cuando la convencieron de ser ministra, ella había dicho “pero si yo tengo 6 años como puesto seguro”. “No se preocupe, si pasa algún problema nosotros le aseguramos que va a tener trabajo”. Perdona, ¿esta es la derecha?

Lo que señalas no está confirmado, pero si es así no lo comparto y creo que son pésimas señales. Me parece que estar premiando a personas que no mostraron la capacidad para un cargo de esa envergadura, me parece una pésima señal. Desconozco si lo van a hacer o no, pero me parece un error profundo.

—Este gobierno ha designado un montón de políticos fracasados en embajadas, igual que el gobierno anterior. En eso no hay diferencia. Es más, hay más embajadores políticos bajo este gobierno que bajo Boric.

Creo que hubo un diseño que, entre otras cosas, pasaba por sacar a muchos políticos para afuera. Hay un diseño que pasó por convocar a una diversidad política, con muchos independientes, en detrimento de algunos políticos. Es un diseño que considero valioso, desde el punto de vista de José Antonio Kast, que era el candidato que habían etiquetado de ultraderecha, y que sorprendió con una diversidad en su gabinete. El problema es que eso no constituye coalición, es una diversidad de ministros que vienen de diferentes mundos, lo que tiene un valor, pero hay que construir coalición.

La ausencia de coalición y el liderazgo del gobierno

—Al presidente se le critica una falta de liderazgo. Manuel José Ossandón dijo públicamente que le falta ser más duro, con mayor firmeza interna.

Creo que hubo un diseño muy curioso. No siempre son los presidentes los que instalan los gobiernos y hacen los gabinetes. Yo creo que hubo un diseño de poner a su persona de confianza política en el segundo piso, cuando lo que normalmente hacen los presidentes es ponerlo de ministro del Interior. Y ese diseño se encargó de dinamitarlo el propio presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, con sus declaraciones respecto de Alejandro Irarrázaval en el segundo piso. Ahora, esto se ha ido ordenando y el jefe de gabinete es el ministro interior, que ha ido tomando un rol crecientemente mayor.

—En los últimos días ha habido reclamos para ordenar al sector y resulta que el presidente se reúne con los republicanos, se reúne con RN, con los UDI y no pasa nada. ¿No tiene liderazgo?

No va a pasar nada mientras tú no armes una coalición. Lo que da sustento a un gobierno son las coaliciones, la estructura política. ¿Dónde hace política la derecha chilena? A mí me gustaría saber dónde. Lo dije desde el comienzo: la instalación del gobierno no se ha acompañado con la construcción de una coalición. No se ha hecho. Creo que seguir postergándola, asegura seguir teniendo estos espectáculos. La gran importancia que tienen las coaliciones políticas es darle soporte a los gobiernos en los malos momentos. Los malos momentos ya están llegando porque sacamos 58% en la elección, ya estamos con encuestas prácticamente la mitad. ¿Qué es lo que te empieza a ocurrir, sobre todo en el mundo de la derecha? Empiezan todos a buscar caminos propios, a diferenciarse y eso es lo que tienes que evitar. Si no se estructura una coalición, podrán tener las reuniones que quieran por separado, se llamarán al orden por separado, pero no va a funcionar porque tiene que haber una casa común que dé sustento al gobierno.

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No va a pasar nada mientras tú no armes una coalición. Lo que da sustento a un gobierno son las coaliciones, la estructura política.
- Pablo Longueira

—¿Usted entiende al ministro de Hacienda cuando llegó a un acuerdo con 23% en el impuesto de primera categoría a las empresas y después dice no, presento una indicación, va a ser 22% y queda la grande?

No, no entiendo por qué pasan estas cosas, me llamó profundamente la atención. Porque cuando tú llegas a un acuerdo, y yo llegué a muchos acuerdos políticos muy importantes en nuestra época, no cambias nada. Después de llegar a un acuerdo con tres senadores del PPD, hacer una modificación de esa envergadura, obviamente que era distorsionar el acuerdo. Creo que tuvimos un numerito innecesario.

—Varios de los partidos que dice que deben formar la coalición —el Partido Nacional Libertario, el Partido Republicano— están presionando a Kast para que dicte indultos. ¿Es partidario de indultar?

Yo soy partidario de que se cumpla lo que ofrecieron. Tienen que responderle al mundo militar, porque estas dos expresiones políticas de la derecha ofrecieron soluciones a estos problemas. Que cumplan lo que le ofrecieron. El costo de no cumplir a veces es mucho mayor que el de cumplir. Yo no ofrecería jamás algo que no voy a ser capaz de cumplir. Hace mucho tiempo se viene haciendo harto populismo ofreciendo y ganándose el voto del mundo militar y se abusa y se engaña a la gente. Cumplan con lo que le ofrecieron y con lo que dijeron públicamente que iban a hacer.

—Ha habido críticas de varios a la contralora Dorothy Pérez, entre otros el futuro presidente de su partido, Jorge Alessandri. Él dijo “hay que tener cuidado con Dorothy”. ¿Participa de esa crítica?

No. En la situación de la exministra de Seguridad comparto 100% lo que ha hecho la contralora. Creo que el país tiene una tremenda Contralora General de la República que ha hecho un enorme aporte a esta debilidad institucional que tiene el país. Creo que ha cumplido un rol notable.

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Creo que el país tiene una tremenda Contralora General de la República que ha hecho un enorme aporte a esta debilidad institucional que tiene el país.
- Pablo Longueira

El regreso a la UDI y la “derechita cobarde”

—Llega a la UDI como secretario general con Jorge Alessandri de presidente. ¿Por qué llega a la UDI? ¿A qué llega?

Me importa el país, me muevo por el sentido del deber. Reflexioné mucho sobre si volver o no volver. Quiero ayudar, quiero colaborar. A esta coalición que yo llamo el 62%. Para eso se requiere una UDI respetada, vigorosa, fuerte. Desde el comienzo no quise postular a la presidencia de la UDI. Hablé con Jorge Alessandri hace muchos meses atrás para que él fuera presidente. A mí me acomoda mucho más colaborar desde la Secretaría General del partido y desde ahí construir esta coalición. Creo que el país no va a salir de la situación que está si nos estamos alternando cada cuatro años con el Partido Comunista.

—¿Le calza el mote de la derechita cobarde?

Me da risa cuando lo escucho, me genera indiferencia. Porque yo me siento parte de una derecha, tal vez la más valiente que hubo en Chile. Es la única derecha que tiene dos mártires: Simón Yévenes y Jaime Guzmán. Nosotros fuimos y nos volcamos al mundo de la pobreza, de las poblaciones. Son bastante habituales estas superioridades morales que se instalan en los distintos sectores políticos,. Ya le ocurrió en el mundo de la izquierda, que llegó el Frente Amplio y sentía una superioridad moral sobre el mundo de la Concertación. Recuerden a Giorgio Jackson, Ahora ocurre lo mismo en el mundo de la derecha. Cuando algunos se creen más valientes que otros, hay una supremacía moral sobre el débil, sobre el cobarde. Pero yo no he visto a ninguno de estos que hablan de la derecha valiente disputarle en las poblaciones el territorio, al Partido Comunista. Son valientes por las redes sociales. Se escuchan entre ellos mismos. Y me da risa. Me siento parte de una derecha que contribuyó a crear una base. Los que fuimos a hacer derecha donde no había derecha. Esa es la derecha valiente.

—¿Pero detrás de eso no podría haber algo más profundo? Algunos acusan a determinada derecha de haber llegado a acuerdos de los que después se arrepienten. Se criticó mucho a Joaquín Lavín cuando llegaron a acuerdos con Bachelet. Abrazaron la reforma tributaria del 2014 y resulta que ahora todos dicen que fue mala, pero nadie dice “yo participé en esto”. Dicen que las 40 horas son malas pero resulta que propusieron 41. No se ha visto a esa derecha hacer un mea culpa.

Eso no es un tema de cobardía, es un error político. Te puedes equivocar, pero ser valiente. Yo creo que aquí el gran problema fue no darse cuenta que cuando vuelve Bachelet II con la Nueva Mayoría con el Partido Comunista, ya no es la Concertación. Y la derecha siguió creyendo que Bachelet II era la Concertación en otra versión. Ahí empieza el deterioro del país. Un deterioro evidente de todas las instituciones, de la economía, de la seguridad, de la educación. Cuando entra Bachelet II, la derecha siguió buscando acuerdos con el Partido Comunista estando en el gobierno. No sé a qué acuerdo puedes llegar con el Partido Comunista. Hubo un cambio político que no se supo leer. El Partido Comunista no sé en qué país ha entregado el poder. Trató de tumbar a Piñera primero por la vía violenta y después por la vía institucional en dos ocasiones. Y después volvieron a ganar con Gabriel Boric. El país ha vivido un desorden institucional, democrático, económico, durante 12 años. Por eso estamos con un país con una crisis mucho más profunda de lo que nos imaginamos.

—¿Con qué partido de la derecha se siente más cercano?

Yo no me aproximo así. Me aproximo en que todos tenemos que mantener nuestra diversidad política. Todos aportamos. Libertarios aporta, Republicano aporta, la UDI aporta, Renovación, Evópoli, Amarillos. Yo quiero que la coalición del 62% tenga una casa común. Algunos son más grandes, otros más chicos, pero todos quiero que estén ahí.

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Se repitió un poco el error que cometió Sebastián Piñera, trayendo mucha gente independiente y había gente con una experiencia política extraordinaria que podría haber colaborado con el gobierno y no se convocó.
- Pablo Longueira

—¿El presidente Kast suma con su actitud? Hay gente muy importante que quedó fuera del gobierno.

Aquí hubo mucho veto. A mí me sorprende. Personas que fueron vetadas, que querían colaborar con el gobierno. Gente valiosa. A la generación gremialista de mi época, a muchos nos llama profundamente la atención que no los hayan convocado al gobierno. Son servidores públicos extraordinarios que podrían haber cumplido una labor importante. Se buscó en el mundo privado mucha gente. Se repitió un poco el error que cometió Sebastián Piñera, trayendo mucha gente independiente y había gente con una experiencia política extraordinaria que podría haber colaborado con el gobierno y no se convocó. Yo tengo la experiencia de haber participado en un gobierno con Sebastián Piñera, con quien tuvimos muchas disputas previas. Pero una vez que él fue presidente, tuvo la capacidad de consultar, convocar, no excluir a nadie. Fue una persona muy amplia en esa convocatoria. A mí me llama la atención que personas muy competentes, muy valiosas, que serían un tremendo aporte para un gobierno, no fueron invitadas a colaborar.