El oficialismo y la oposición afinan una fórmula para destrabar la reforma de seguridad, mientras senadores de RN y Republicanos aseguran tener acordado un paquete de indicaciones que refuerza el Estado de Excepción, endurece el régimen penitenciario y crea un mecanismo para identificar organizaciones criminales, en medio de la presión del Gobierno por alcanzar un consenso y las dudas de sectores opositores.
El senador de Renovación Nacional, Andrés Longton, aseguró que ya tienen “100 por ciento de acuerdo” un paquete de indicaciones sustitutivas para la reforma de seguridad, que presentarán en conjunto con el senador republicano Arturo Squella.
El parlamentario fue enfático en que primero será socializado entre los senadores de la Comisión de Constitución del Senado y luego se comunicará al Ejecutivo, pese a que varias fuentes de Gobierno apuntan a un encuentro con el biministro Claudio Alvarado esta misma semana.
Reforzar el actual Estado de Excepción, modificar el régimen penitenciario y elaborar un mecanismo para crear listas de organizaciones criminales serían los ejes de la indicación sustitutiva.
Longton dijo que la propuesta es razonable y que lo más importante es acercarla a los senadores opositores de la comisión.
“Ya estamos de acuerdo en el 100% de la propuesta. El primer paso es que claramente la oposición tenga sintonía con esta propuesta, que abre el espacio para, por ejemplo, tener regímenes penitenciarios más estrictos, fortalecer el Estado de Emergencia y establecer el crimen organizado dentro del catálogo del artículo 9”, explicó.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, pidió más tiempo al Senado para buscar un entendimiento por la controversial reforma de seguridad y descartó que se registre alguna votación en septiembre en la comisión sectorial.
Arrau plantea que hay que dar “unas semanas” a la búsqueda de un entendimiento, insistiendo en que el Ejecutivo no está “enamorado” de ninguna idea en particular.
“Hemos sabido que los senadores de esa comisión han tenido conversaciones, están llegando a algunos acuerdos. Démosle algún tiempo en esta semana para que se llegue a ese acuerdo transversal. El Gobierno no está enamorado de una redacción en particular. Nuestra prioridad por ahora está en este tipo de proyectos prácticos, concretos, que afectan directamente a la gente”, puntualizó Arrau.
En el oficialismo murmuran que una fórmula mucho más acotada atraería el consenso de algunos senadores opositores tildados como “moderados”.
Pese a esto, el jefe de bancada del Partido Socialista e integrante de la comisión de seguridad, Juan Luis Castro, dijo que aún no han escuchado argumentos reales para defender cambios al actual Estado de Excepción.
“Todo indica que la falta de piso político ha llevado a retroceder al Gobierno, a tal punto de buscar amontonar lo que va quedando del esqueleto de ese proyecto de reforma. Lo que vamos a escuchar es que hay un tono, pero nadie da un argumento de por qué habría que insistir en un Estado de Excepción acotado”, subrayó.
Senadores del oficialismo que están por fuera de este debate le restan importancia.
Tanto el UDI Javier Macaya como el independiente cercano a Republicanos Rodolfo Carter señalaron que se necesitan proyectos de ley concretos. Carter incluso planteó que es una discusión “dogmática, que responde más a los traumas de la élite política”.
“La discusión dogmática responde más a los traumas de las élites políticas. Lo que la gente hoy día espera es un gobierno que persiga a los delincuentes. Todo lo que colabore en ese sentido, con un sentido de urgencia, va a contar con el apoyo, creo, transversal del Senado de la República”, señaló Carter.
Senadores opositores dicen haber sido consultados informalmente sobre algunos de los contenidos de la indicación, pero descartan alguna elaboración en conjunto o algún compromiso de aprobar una fórmula más acotada de la iniciativa legal.