El presidente José Antonio Kast defendió este martes la reforma constitucional que busca incorporar de manera explícita la seguridad pública a la Carta Fundamental, en medio de la agenda contra el crimen organizado y el terrorismo impulsada por su administración.
Las declaraciones las realizó durante la entrega de 26 vehículos a la Policía de Investigaciones (PDI), instancia en la que sostuvo que el combate a la delincuencia requiere no solo mayores recursos para las policías, sino también “respaldo legal”, “respaldo político” y voluntad para enfrentar al crimen organizado.
Al respecto, el Presidente enfatizó que la entrega de vehículos, pese a ser necesaria, no sería suficiente para enfrentar a las organizaciones criminales si no existe una decisión política para respaldar el trabajo policial.
“Los planes se pueden desarrollar, como entregar los vehículos, ¿pero si no hay respaldo legal, si no hay respaldo político, si no hay actitud, si no hay voluntad de respaldarlos, de qué sirven los vehículos? No sirven de nada”, cuestionó.
En ese contexto, defendió la agenda contra el crimen organizado y el terrorismo impulsada por su Gobierno, asegurando que contempla tanto proyectos propios como iniciativas parlamentarias a las que se les ha dado urgencia.
Kast también planteó ampliar las capacidades investigativas y cuestionó que determinadas diligencias, como los exámenes de ADN, estén concentradas exclusivamente en el Servicio Médico Legal cuando existen laboratorios en distintas zonas del país que podrían contribuir a acelerar las investigaciones.
La reforma constitucional como eje de la agenda de Seguridad de Kast
Uno de los principales puntos abordados por Kast fue la reforma constitucional que busca incorporar la seguridad pública como una obligación explícita del Estado.
“Tenemos que avanzar en esos temas también, junto con permitir que nuestra Constitución incorpore el concepto de la seguridad pública, pero de manera real, fuerte, contundente”, sostuvo.
En esa línea, el mandatario intentó marcar distancia entre fortalecer constitucionalmente la seguridad y afectar derechos fundamentales, asegurando que “eso no quiere decir que queramos pasar a llevar algún derecho fundamental de las personas”.
A su juicio, la modificación constitucional constituiría solo el primer paso, pues posteriormente debería ser desarrollada mediante una ley orgánica constitucional.
“Una cosa es habilitar en la Constitución la seguridad pública, y otra es instalarla a través de una ley orgánica constitucional, que es lo que va a permitir llevar adelante esta reforma constitucional”, explicó.
Kast insistió en que la discusión sobre la reforma no debe reducirse a una sola iniciativa y llamó al Congreso a respaldar las medidas de su administración.
“El patriotismo hará que todos miremos el bienestar de Chile y todos nos unamos en torno al combate al crimen organizado”, sostuvo.
Kast pide penas más altas para el crimen organizado
El Presidente también endureció su discurso respecto de quienes integran organizaciones criminales, diferenciándolos de los delincuentes habituales.
“El crimen organizado tiene más medios de los que podemos imaginar, es transnacional, funciona como una especie de empresa del crimen”, afirmó, agregando que sus integrantes deben ser identificados y condenados “con el máximo rigor de la ley”.
En ese sentido, planteó incluso la posibilidad de aplicar cadena perpetua a quienes cometan delitos de extrema gravedad.
“No estamos hablando de un delincuente habitual, estamos hablando de una persona fría, calculadora, que es capaz de mandar a matar, a torturar, secuestrar, amenazar, sin piedad”, sostuvo.
Finalmente, Kast aseguró que el objetivo de su Gobierno es que Chile vuelva a posicionarse como “el país más seguro de América Latina”, atribuyendo el deterioro de esa posición a “la falta de carácter, de decisión” y a la ausencia de las leyes que, a su juicio, eran necesarias.
“Hoy día es el momento de recuperar la paz, hoy día es el momento de recuperar la seguridad”, concluyó.