La decisión del presidente José Antonio Kast de poner en pausa la agenda valórica para concentrar los esfuerzos del Gobierno en seguridad comenzó a ordenar al oficialismo, aunque no logró zanjar todas las diferencias.
Republicanos, la UDI y Renovación Nacional salieron este lunes a respaldar la conducción del mandatario y relativizaron las tensiones que habían marcado las últimas semanas, mientras el Partido Nacional Libertario insistió en que seguirá impulsando sus propias prioridades.
El cambio de tono se produjo luego de que el propio presidente descartara que exista deslealtad por parte de republicanos y asegurara que, pese a las distintas miradas entre los partidos, “en los temas importantes” el oficialismo actuará unido. Sus declaraciones también llegaron en la antesala de una nueva reunión de jefes de bancada y del comité político ampliado, instancias creadas para coordinar las vocerías del sector.
En ese contexto, el jefe de bancada de Republicanos, Benjamín Moreno, descartó que las diferencias entre los partidos reflejen un desorden en la coalición y defendió la conducción política del Gobierno.
“Pueden haber comentarios, pero de ahí a que esos comentarios sean catalogados como un desorden en el oficialismo que impide la conducción, yo creo que hay un paso bastante grande”, matizó.
Desde la UDI, su presidente Guillermo Ramírez sostuvo que las prioridades que enfrenta el país, especialmente en materia de seguridad y reactivación, facilitan que los partidos del oficialismo mantengan una agenda común.
“Lamentablemente, el gobierno pasado nos dejó con los temas más elementales en deuda y en una mala situación, y por eso no es difícil para los partidos que hoy día apoyan al gobierno ponerse de acuerdo en todas esas prioridades”, apuntó.
Una postura similar manifestó el diputado de Renovación Nacional, Eduardo Durán. El parlamentario afirmó que las colectividades mantienen la libertad para presentar proyectos de carácter valórico, pero aseguró que ello no es incompatible con respaldar la hoja de ruta definida por el Ejecutivo.
“Si hay espacios también para poner en carpeta y poner sobre la mesa proyectos de índole valórico, los partidos tenemos la libertad de hacerlo y en eso yo no veo ninguna incompatibilidad”, sentenció.
Sin embargo, el Partido Nacional Libertario marcó distancia. En la interna aseguran que la colectividad continuará impulsando iniciativas valóricas y reiteró que no renunciarán a proyectos como la derogación de normas impulsadas durante el gobierno de Gabriel Boric o un eventual indulto para uniformados condenados por hechos del estallido social.
Así, mientras Chile Vamos y Republicanos buscan consolidar una vocería común en torno a las prioridades fijadas por La Moneda, los libertarios dejan en claro que no están dispuestos a guardar sus banderas identitarias.