Este viernes inicia el viaje de cuatro días del papa León XIV por Francia, en donde tendrá una serie de reuniones y discursos en lugares emblemáticos de París, como la Plaza de la Concordia o la catedral de Notre Dame.
León ya fue recibido por el presidente Emmanuel Macron, en una gira que no ha estado excenta de polémica, luego que se filtrata que el costo total alcanza los 27 millones de euros.
El pontífice habló en el Palacio de Eliseo, donde llamó a “formar las mentes en un discernimiento ético capaz de distinguir lo que es moralmente bueno”, para que el progreso tecnológico esté al servicio de la dignidad humana.
También calificó “las manipulaciones genéticas, la gestación subrogada, la compra de órganos” y “la oferta de una muerte programada” como “derivas” de la ciencia y la tecnología, que no están guiadas por la conciencia.
Francia se convirtió en marzo de 2023 en el primer país en inscribir la “libertad garantizada” a abortar en su Constitución y, a finales del pasado julio, aprobó el derecho a la eutanasia y al suicidio asistido en determinados casos.
“La tutela del derecho a la vida constituye el fundamento imprescindible de cualquier otro derecho humano”, agregó el líder espiritual de 1.400 millones de católicos en el mundo.
A siete meses de la elección presidencial en Francia, crucial para la Unión Europea, León XIV aseguró que “una justa laicidad no consiste en excluir a la religión del espacio público” y abogó por un diálogo “urgente” entre personas de diferentes culturas y religiones.
El principio de laicidad es un tema de tensión recurrente en el debate público, especialmente en torno al uso del velo islámico, cuya prohibición en los espacios públicos propone Marine Le Pen.
“Ante el estruendo de las guerras”, el pontífice urgió además a Francia, potencia nuclear, a “seguir siendo un incansable artífice de la paz”, especialmente en la “querida Europa”, y advirtió de la “convicción errónea de que la posesión de armas nucleares sería una garantía de seguridad”.
Por su lado, Emmanuel Macron3 abogó por establecer una “organización internacional” para que los “modelos más avanzados” de inteligencia artificial no terminen “en manos de unos pocos”.
“La inteligencia artificial debe ser un servidor y no un amo”, dijo durante el acto en el Elíseo.