Una mujer de Springfield en Estados Unidos, llegó hasta un hospital debido a un intenso dolor que atribuyó a una posible apendicitis. Sin embargo, descubrió que estaba en trabajo de parto y, solo unas horas después, dio a luz.
Fue el 19 de agosto a eso de la medianoche cuando Anna Wolfe comenzó a sentir dolor en su cuerpo mientras intentaba dormir.
Debido a que anteriormente había tenido problemas de salud, pensó que podía tratarse de apendicitis o una infección renal. Sin embargo, cuando finalmente llegó al hospital, a las 04:00 de la mañana, descubrió una inesperada noticia: estaba embarazada y en trabajo de parto.
Mujer fue al médico por un intenso dolor y regresó a su casa con un hijo
“Me hicieron algunos exámenes y me dijeron: ‘En realidad, estás en trabajo de parto’. Y yo les respondí: ‘No estoy embarazada’. Y ellos me dijeron: ‘Bueno, estás embarazada y estás en trabajo de parto’”, contó Wolfe a Fox 10 News.
De aquella impactante noticia solo pasaron dos horas, hasta que Anna dio a luz a su hija de 32 semanas.
“No sentía que ella fuera real”, contó la nueva madre. “No sentía que fuera mía”, agregó.
Tras su nacimiento, la bebé tuvo que permanecer algunas semanas en el hospital, ya que pesó casi dos kilos y necesitó tiempo para fortalecer sus pulmones.
Aquel tiempo le ayudó a Anna a asimilar que se había convertido en madre y también a reorganizar su nueva vida.
“Eso tampoco ayudó con la disociación de no sentir que ella fuera real o que fuera mía. Entonces iba a visitar a esta bebé que no sabía que existía, pero ahora que me he enamorado de ella, pienso: ‘Oh, la extraño. Vamos a ver a la bebé’”, relató.
Finalmente, el 21 de septiembre, Wolfe pudo llevar a su hija a casa, donde ambas comenzaron su nueva vida juntas.
Embarazo críptico
Wolfe experimentó un embarazo críptico, es decir, un embarazo en donde una mujer no sabe que está embarazada durante gran parte de la gestación o incluso hasta el momento del parto.
Varun Sankuratri, obstetra y ginecólogo del hospital Mercy Springfield, donde se trató a la mujer, explicó al medio que se trata de una situación extremadamente poco frecuente.
“Cada embarazo es diferente. El cuerpo de cada mujer también es diferente. Las condiciones médicas pueden afectar cuánto se nota el embarazo. Algunos bebés son más pequeños y otros más grandes”, señaló.
El especialista agregó que es importante prestar atención a las señales del propio cuerpo y consultar a un profesional de salud ante cualquier preocupación.
Al recordar los meses anteriores al nacimiento de su hija, Wolfe contó que hubo ocasiones en las que se sintió enferma.
Sin embargo, explicó que para ella sentirse así era algo “normal” y que, además, continuaba teniendo su menstruación cada mes.