La justicia de Estados Unidos concretó la extradición de un ciudadano chileno, conocido en internet bajo el alias “VAL4K”, acusado de robar y comercializar más de 26 mil datos de tarjetas de crédito, quien ya fue presentado ante un tribunal federal en el estado de Utah para enfrentar cargos por fraude financiero.
Se trata de Alex Rodrigo Valenzuela Monje, de 24 años, quien fue extraditado el pasado 25 de febrero de 2026 y procesado al día siguiente ante el tribunal federal del Distrito de Utah.
Según informó la Embajada estadounidense en Chile, el joven fue imputado por un gran jurado federal en Salt Lake City el 8 de agosto de 2023, en el marco de una acusación que se mantuvo bajo secreto.
De acuerdo con los antecedentes, Washington presentó formalmente la solicitud de extradición, la que fue aprobada inicialmente por la Corte Suprema de Chile el 22 de abril de 2025. Tras diversas apelaciones, Valenzuela Monje fue detenido el 14 de enero de 2026 y finalmente entregado a las autoridades norteamericanas.
El imputado enfrenta cargos por tráfico de dispositivos de acceso no autorizado y transferencia ilícita de medios de identificación para facilitar conductas delictivas. En su primera comparecencia ante el tribunal, se declaró inocente de ambos delitos.
La extradición de “VAL4K” por red de fraude y venta de claves por Telegram
Según el comunicado y antecedentes del caso, Valenzuela Monje habría robado más de 26 mil claves de tarjetas de crédito mediante la creación de sitios web falsos que simulaban ser tiendas reales, ofreciendo supuestas promociones en ropa y artículos tecnológicos.
Una vez que las víctimas ingresaban sus datos para concretar compras, “VAL4K” capturaba la información financiera y posteriormente la vendía a través de grupos en Telegram. En esa plataforma cobraba membresías para permitir el acceso a bases de datos con tarjetas, incluyendo de la marca American Express, entre otras.
El acusado utilizaba también los alias digitales “VAL4k” y “VALK4k2” para interactuar con los compradores, quienes —según la investigación— serían exclusivamente ciudadanos extranjeros.
Aunque hasta ahora no se ha precisado el monto total defraudado, las autoridades estiman que las ganancias obtenidas podrían ascender a cientos de miles de dólares.
Investigación internacional
El caso es investigado por la oficina local del Federal Bureau of Investigation (FBI) en Salt Lake City, con apoyo de la Fiscalía Nacional, la Policía de Investigaciones (PDI), la agregaduría del FBI en Santiago, además de equipos en Miami.
Asimismo, la Oficina de Asuntos Internacionales del Departamento de Justicia de EE.UU. trabajó en coordinación con la Unidad Especializada en Cooperación Internacional y Extradiciones (UCIEX) del Ministerio Público chileno para concretar la detención y posterior extradición.
La diligencia fue ejecutada por el FBI, la Oficina de Investigaciones del Estado de Utah y el Departamento de Policía de Salt Lake City. Ahora, el chileno deberá enfrentar el proceso judicial en territorio estadounidense, donde arriesga penas asociadas a delitos federales de fraude y tráfico de datos financieros.