La Embajada de China en Chile se pronunció tras la revocación de visas por parte de Estados Unidos a tres funcionarios del gobierno chileno. Mediante un comunicado, cuestionaron abiertamente la decisión y apuntaron sus críticas hacia Washington. “Estados Unidos vuelve a ponerse en contra de los intereses nacionales de Chile”, afirman.
La misiva asegura que la medida responde al proyecto de cable óptico submarino transpacífico Chie-China y no a que las autoridades chilenas sean culpables de “socavar la infraestructura crítica de telecomunicaciones del hemisferio occidental y a la seguridad regional”, como afirman desde la administración de Trump.
Según la embajada, esta iniciativa “fortalecerá la capacidad de comunicaciones de Chile con su mayor socio comercial, China”, y consolidará el liderazgo regional del país en la economía digital.
En el texto, la sede diplomática también defendió a los funcionarios (entre los cuales figura el actual ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz), señalando que “han actuado fieles a los intereses nacionales de Chile y a sus virtudes profesionales”.
Asimismo, califica la decisión de Washington como una muestra de “desprecio por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile”, acusando a Estados Unidos de exhibir una “naturaleza hegemónica y despótica”.
La embajada también aseguró que el proyecto “nunca socava los intereses de terceros países” y sostuvo que Estados Unidos busca “mantener su monopolio de las telecomunicaciones internacionales”. En esa línea, mencionó antecedentes como el caso “PRISM”, indicando que Washington “procura continuar espiando y robando información a otros países con los cables ópticos bajo su control”.
Para finalizar, el comunicado afirma que “la mayor amenaza externa que enfrentan los países latinoamericanos es nadie sino Estados Unidos”, cuestionando además la vigencia de la Doctrina Monroe y acusando presiones para reducir la cooperación con China.