El pasado jueves se escrutó el 100% de los votos en las elecciones de Israel, que indican que ninguno de los bloques (Netanyahu y la Oposición) lograron la mayoría necesaria para formar un gobierno. El actual primer ministro resultó con 53 escaños, frente a los 48 del bloque de Gadi Eisenkot.
Entonces ¿Qué viene ahora?. Desde Israel exponen que se abre un periodo extenso de negociaciones, posterior al anuncio oficial de los resultados electorales.
¿Qué viene tras las elecciones de Israel?
De esta forma el actual presidente israelí, Isaac Herzog, pedirá a uno de los sectores que inicie conversaciones para conformar una administración del estado, con suficientes apoyos dentro del parlamento (Knesset).
Para esto se dispondrá de un periodo de 28 días, que se pueden prorrogar en 14 en caso que no exista consenso. Hasta ahora, Herzog no ha citado ni a Netanyahu ni a Eisenkot.
“Si el primer candidato no logra formar gobierno, el presidente puede encomendar a otro miembro de la Knesset la tarea de formar gobierno en un plazo de 28 días, sin posibilidad de prórroga”, detalla el ente electoral israelí.
“Si este intento también fracasa, la mayoría de los miembros de la Knéset puede solicitar al presidente que encomiende la tarea a un candidato específico, quien dispondrá de 14 días para formar gobierno”, añaden.
Según explican, las negociaciones se basan en acuerdos respecto a cargos dentro del futuro gobierno, entre ellos ministerios, embajadores y futuros compromisos políticos para mantener la armonía.
En caso de haber acuerdo, el bloque debe notificar al presidente Herzog y al líder del parlamento, el cual debe citar a una sesión de inicio de administración para siete días después.
“En esta sesión, el primer ministro entrante presenta las líneas políticas del gobierno propuesto, el gabinete y la distribución de las responsabilidades ministeriales antes de solicitar un voto de confianza al parlamento”, confirman.
Hasta ahora, analistas han puesto sobre la mesa tres escenarios para formar gobierno en Israel, todos estos bastante improbables.
En este sentido, se habla que el bloque opositor de Eisenkot podría pactar al menos con uno de los partidos árabes (19 escaños) para acercarse a la mayoría absoluta, pero aquello supondría roces con los partidos derechistas de su bloque.
Sólo el ala izquierdista de la oposición, encabezado por Yair Golan, se ha abierto a esa idea.
Por otro lado, también se habla que Netanyahu podría acercarse al exjefe del estado mayor para conformar un gobierno de unidad nacional entre sus partidos, Likud y Yashar. No obstante, eso supondría un quiebre con los bloques de extrema derecha que sostuvieron al actual premier israelí en los últimos años.
En último caso, Netanyahu podría negociar con dos partidos opositores de derecha que fueron parte de la formación de Eisenkot, B’Yachad y Yisrael Beiteinu, aunque entre ambos existen diferencias en torno al servicio militar obligatorio.