La policía de Escocia abrió una investigación para esclarecer si el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein y su cómplice
Ghislaine Maxwell
visitaron el castillo de Balmoral en 1999, propiedad de la familia real británica, por invitación del entonces príncipe Andrés.
Las autoridades confirmaron que recibieron antecedentes que motivaron el inicio de “investigaciones activas”. Sin embargo, evitaron entregar mayores detalles y calificaron de “inapropiado” profundizar en el caso, debido a la necesidad de priorizar “las necesidades de las víctimas sobrevivientes”.
La investigación surgió después de que el periódico británico Daily Express publicara que Epstein, Maxwell y Andrés habrían utilizado el castillo de Balmoral, la residencia favorita de la reina Isabel II, para llevar a mujeres jóvenes con fines de explotación sexual. Maxwell, quien mantenía una estrecha relación con ambos hombres, actualmente cumple una condena de prisión en Estados Unidos, recogió DW.
Según el tabloide, la policía escocesa busca determinar si ocurrieron hechos de explotación sexual contra mujeres en la residencia real. En aquella época, Balmoral pertenecía a la fallecida reina Isabel II, mientras que actualmente la propiedad está en manos de su hijo, el rey Carlos III.
Al menos nueve servicios de la policía, a nivel nacional, están investigando los lazos entre el expríncipe Andrés y Jeffrey Epstein.
Además, la policía escocesa ya estaba investigando un vuelo efectuado en 2006 y presuntamente fletado por Jeffrey Epstein para llevar mujeres al Reino Unido a través del aeropuerto de Edimburgo.
El expríncipe Andrés Mountbatten, despojado de sus títulos por su relación con Epstein
El rey Carlos III,, despojó a Andrés Mountbatten-Windsor de sus títulos reales por su hermano,en octubre de 2025 tras la publicación de las memorias póstumas de Virginia Giuffre, una estadounidense que acusó al expríncipe de agresión sexual cuando tenía 17 años.
En febrero de 2026, detuvieron a Andrés y permaneció arrestado durante doce horas, algo nunca visto en la historia moderna de la familia real británica, tras una serie de revelaciones sobre sus relaciones con Epstein, muerto en prisión en 2019.
Está siendo investigado por “incumplimiento en el ejercicio de una función pública”, ya que se sospecha que transmitió documentos económicos confidenciales a Epstein cuando era enviado especial de Reino Unido para el Comercio entre 2001 y 2011.
No ha sido inculpado hasta ahora
Aunque Andrés siempre negó tener relación con abusos sexuales junto a su amigo Epstein, desde aquel interrogatorio adoptó un ‘perfil bajo’ y desapareció del foco público mientras se trasladaba a una vivienda provista por su hermano el rey, de entre sus propiedades personales.
Sin embargo, el Daily Express subraya hoy que Andrés ya no se conforma con encerrarse “en su más modesta morada” y que ha comenzado a socializar de nuevo practicando dos de sus aficiones favoritas: batidas de caza durante los fines de semana y cenas y cócteles en las tardes.
Según el diario, los amigos que aún no le dan la espalda reclaman que se le aplique el principio de que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, aunque la opinión pública ya lo haya considerado culpable.
Andrew Mountbatten-Windsor no es culpable hasta ahora y niega que alguna vez incurrió en ilegalidad alguna en relación con el caso Epstein.