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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

A tres meses de la entrada en vigor del arancel estadounidense de 12,5%, Chile sigue negociando para ampliar las exenciones. Frutas de Chile pidió excluir la fruta fresca, mientras la SNA estimó que el gravamen costará US$800 millones al sector agrícola en tres años. Tras reunirse en Washington, la subsecretaria Paula Estévez afirmó que existe disposición a buscar una solución de beneficio mutuo. Las conversaciones siguen abiertas, sin acuerdo ni fecha de cierre.

A tres meses de la entrada en vigor del arancel estadounidense del 12,5%, los gremios exportadores siguen esperando avances concretos y mantienen la presión para ampliar las exenciones.

El tema volvió a tomar fuerza luego de que la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, se reuniera en Washington con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, para dar continuidad a las conversaciones y defender la posición chilena.

Consultado por Radio Bío Bío, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, sostuvo que el sector está al tanto de las tratativas y reiteró que la fruta fresca nacional debe quedar fuera del gravamen, considerando que su producción complementa la oferta estadounidense y permite abastecer ese mercado durante gran parte del año.

“Estamos siempre en contacto con el gobierno y en conocimiento de las negociaciones que se están llevando a cabo. Esperamos que estas negociaciones lleven a lo que nosotros pretendemos, que es la exclusión de la fruta fresca de los aranceles que actualmente nos imponen los Estados Unidos”, afirmó.

Actualmente, el 53,6% del valor de los envíos nacionales al país norteamericano está exento de la medida.

El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, Antonio Walker, describió el impacto que ya está generando el gravamen sobre la rentabilidad de los agricultores.

“El arancel del 12,5 % para la agricultura va a tener un costo de 800 millones de dólares en los próximos 3 años, efecto que pega directamente en la rentabilidad del agricultor”, sostuvo.

La subsecretaria Estévez afirmó que la reciente reunión con Estados Unidos permitió reforzar los argumentos de Chile para ampliar la lista de productos excluidos. Sin dar detalles, se abrió a la posibilidad de conseguir una “solución pragmática” y de “beneficio mutuo”.

“Como hemos dicho antes, no nos gustan los aranceles y creemos que más productos chilenos deben estar exentos. Estamos abiertos a conseguir una solución pragmática y de beneficio mutuo”, subrayó.

Las conversaciones siguen abiertas después de la última ronda presencial realizada en agosto, sin un acuerdo definitivo. La negociación apunta a ampliar las exenciones mediante un eventual Acuerdo de Comercio Recíproco, conocido como ART, que sería complementario al Tratado de Libre Comercio vigente entre ambos países desde 2004.

De hecho, en su última conversación con Radio Bío Bío, Estévez confirmó que la unidad jurídica de la subsecretaría estaba analizando los alcances de una eventual firma del instrumento. Por ahora, no existe una decisión definitiva ni un calendario confirmado para cerrar las negociaciones.