El robo de una cuenta de ChatGPT podría exponer a los usuarios a la vulneración de sus datos. Los expertos recomiendan fortalecer sus medidas de ciberseguridad y estar atentos a la actividad sospechosa.

Hoy en día son millones las personas que utilizan ChatGPT u otros chatbots de IA, ya sea para resolver dudas, apoyarse en tareas básicas, en el trabajo o incluso muchos están compartiendo información personal. Sin embargo, los expertos reiteran la importancia de ser cautos, especialmente ante la amenaza de los ciberataques.

Desde ESET Latinoamérica, compañía especializada en detección proactiva de amenazas, advierte en un comunicado que esta información privada podría verse vulnerada si un cibercriminal llega a acceder a todo ese contenido.

Esto último no solo se limita a la lectura de conversaciones personales con la IA, también depende de la información compartida, las funciones que se utilizan y los servicios que el usuario haya enlazado con esta.

¿Qué pasa si roban tu cuenta de ChatGPT?

De acuerdo con los expertos de ESET, hay 6 riesgos principales:

1. Acceder a información sensible: al vulnerar una cuenta, un cibercriminal podría leer todas las conversaciones, ver los documentos compartidos y cualquier otro dato disponible.

2. Armar ataques de ingeniería social más creíbles: con la información disponible, un ciberatacante puede conocer los intereses, identificar relaciones profesionales y personales, lo que le permitiría crear estafas mucho más convincentes y peligrosas.

3. Exponer información de terceros: si compartiste contratos, datos de clientes o documentos internos, un ciberataque podría escalar, afectando también a empresas, colegas o clientes.

4. Abusar de funciones o conexiones disponibles: si integraste otras herramientas y habilitaste permisos a la IA, el ciberatacante podría utilizar sus capacidades asociadas. Por ejemplo, si ChatGPT tiene habilitada una integración para enviar correos, el cibercriminal podría enviar mensajes haciéndose pasar por el usuario.

5. Generar gastos o provocar pérdidas económicas: si la cuenta tiene acceso a funciones de pago, el ciberatacante podría generar consumos no autorizados.

6. Apoderarse de tu cuenta: un ciberatacante podría cambiar configuraciones de seguridad e intentar dificultar que se recupere el acceso a la cuenta.

¿Cómo se apoderan de una cuenta?

Los ciberdelincuentes pueden apoderarse de una cuenta a través de varios métodos, uno de los más utilizados es el Pishing, cuando se hacen pasar por una empresa o sitio web.

Por ejemplo, pueden enviar un correo o mensaje que parece provenir de ChatGPT u OpenAI alertando un problema con la cuenta, como algún inicio de sesión sospechoso o verficiar datos. Este tipo de mensaje suele incluir un enlace que dirige a una página falsa (diseñada para parecer legítima), para que el usuario caiga e ingrese sus datos.

Así el atacante puede quedarse con esas credenciales e intentar utilizarlas para acceder a la cuenta.

Otra manera de robar cuentas es a través de contraseñas reutilizadas. Si un usuario tiene la misma contraseña para ChatGPT, correo electrónico y otras plataformas, le facilita el trabajo al atacante. Los expertos lo consideran un mal hábito en términos de ciberseguridad.

Si las credenciales de uno de esos servicios quedan expuestas en una filtración de datos, por ejemplo, los ciberdelincuentes pueden intentar utilizarlas para iniciar sesión en otras cuentas.

Por último, los ciberatacantes también pueden ingresar a través de dispositivos comprometidos o sesiones expuestas. Un equipo infectado con malware podría permitir que un ciberatacante robe información ingresada por el usuario.

También existen situaciones menos sofisticadas, como dejar una sesión abierta en una computadora compartida, utilizar un equipo ajeno sin cerrar la cuenta al terminar o perder un dispositivo que permanece desbloqueado. En esos casos, alguien podría encontrar una sesión activa y acceder a información disponible en ella.

¿Cómo evitar que roben tu cuenta?

Los expertos recomiendan:

1. Cambiar la contraseña: idealmente una que sea única y más robusta. Si se accede mediante Google o Microsoft, también se debe cambiar la contraseña.

2. Cerrar las sesiones abiertas: de esta manera, obligas a los dispositivos conectados a volver a iniciar sesión.

3. Revisar la actividad de la cuenta: es decir, identificar cualquier acción que no se haya realizado o no se reconozca, como inicios de sesión, cambios de contraseña o modificaciones en los métodos de autenticación.

4. Activar el doble factor de autenticación: esto agrega un paso extra de verificación al iniciar sesión, es importante hacerlo después de cambiar la contraseña y cerrar las sesiones activas.

5. Contactar al soporte oficial: si se observó actividad no autorizada, no se puede recuperar el acceso o se sospecha que la cuenta aún sigue comprometida, se debe contactar al equipo de soporte de OpenAI a través del Centro de ayuda.