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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Hace 15 años, Estados Unidos puso fin a su ocupación de Afganistán tras 20 años, con los Talibanes consolidando su poder en Kabul. El presidente Biden justificó la salida para proteger a sus soldados y afirmó que la misión no era transformar Afganistán. Sin embargo, la retirada dejó escenas caóticas y un rápido retorno del régimen Talibán, con la supresión de libertades. Costó a EE.UU. 8 billones de dólares y al menos 900.000 vidas en Medio Oriente. Se teme que la salida genere un aumento de la agresividad de potencias como Rusia. Expertos califican la retirada como un fracaso social y económico, con escaso progreso en infraestructuras y derechos. Además, plantea preocupaciones sobre si se repetirá el escenario en Irán. EE.UU.

El próximo 30 de agosto se cumplirán 15 años desde que EEUU terminó con su ocupación de Afganistán la cual se extendió por 2 décadas (2001 – 2021). Los Talibanes habían tomado la capital Kabul 15 días antes, consolidando el predominio en la zona.

El presidente de ese entonces, Joe Biden, justificó la decisión indicando que prefería velar por la seguridad de los soldados de su país.

“Los estadounidenses no pueden ni deben luchar o morir en una guerra que los afganos no están dispuestos a luchar por sí mismos. Me mantengo completamente firme con mi decisión”, indicó en un mensaje a la nación.

“Estoy profundamente entristecido por los hechos que enfrentamos ahora, pero no lamento mi decisión de poner fin a la guerra de EEUU en Afganistán”, añadió.

Asimismo, Biden dejó en claro que, a su juicio, el objetivo de aquella incursión no era crear otra sociedad afgana, sino evitar que ocurriera otro atentado como el del 11 de septiembre de 2011, en el World Trade Center.

Lo cierto es que aquella salida de Washington dejó imágenes imborrables, como las de personas aferrándose a aviones para intentar irse de Afganistán, o de caos en las inmediaciones del aeropuerto de la capital. Posiblemente, muchos sabían que un eventual nuevo gobierno Talibán iba a ser difícil de llevar.

Significó un fracaso para EEUU la salida de Afganistán

Un informe de la Universidad de Brown determinó que EEUU gastó no menos de 8 billones de dólares en guerras desarrolladas después de 2001, entre Irak, Pakistán y Afganistán.

Asimismo, cifra en cerca de 900.000 las muertes que ocurrieron en países de Medio Oriente.

“La cifra de muertos, estimada entre 897.000 y 929.000, incluye a militares estadounidenses, combatientes aliados, combatientes de la oposición, civiles, periodistas y trabajadores humanitarios que fallecieron como consecuencia directa de la guerra, ya sea por bombas, balas o fuego”, detallaron.

“Los investigadores señalaron que esta cifra no incluye las numerosas muertes indirectas que la guerra contra el terrorismo ha provocado a causa de enfermedades, desplazamientos y la falta de acceso a alimentos o agua potable”, añadieron.

Por otro lado, el gobierno norteamericano aseveró en repetidas ocasiones que Kabul no sería “otro Saigón”, cuya caída en 1975 simbolizó la amarga derrota de Estados Unidos en la guerra de Vietnam. No obstante, los hechos mostraron lo contrario.

Pero la consolidación de un nuevo régimen Talibán fue cosa de pocos días, hasta que volvió la implementación estricta de la ley islámica, además del retiro de derechos civiles a mujeres y niñas.

Asimismo Donald Trump, actual presidente, cuestionó en duros términos a su antecesor, culpándolo de una pérdida de prestigio estadounidense, ante potencias como China o Rusia.

Por lo mismo, la agencia EFE detalla que, según algunos analistas, asta salida norteamericana de Medio Oriente pudo contribuir a envalentonar a sus rivales, entre ellos el presidente ruso Vladimir Putin, antes de la invasión de Ucrania.

Pablo Álvarez, analista internacional y académico de la Escuela de Historia de la Universidad Diego Portales, indicó a BioBioChile que también se puede hablar de un fracaso social dentro de Afganistán.

“Fue un completo fracaso. Primero, volvió el Talibán. Y tan retrógrados como antes, a pesar de que dijeron que volvían renovados. Fue un fracaso social y económico también. Estados Unidos invirtió miles de millones de dólares en Afganistán y no quedó nada en ese país”, detalló.

“No mejoraron las infraestructuras, no mejoró la situación de las mujeres, sigue siendo uno de los países más pobres del mundo. Y fue un fracaso en sentido estratégico también, el terrorismo y la inestabilidad en la zona no mejoró”, añadió.

¿Se repetirá lo mismo en Irán?

Cinco años después, Estados Unidos se encuentra atrapado en una ofensiva contra Irán, vecino de Afganistán, que buscaba una rápida caída del régimen de los ayatolás pero que cinco meses después ha demostrado la capacidad de la República Islámica por alterar el mercado energético mundial mediante el bloqueo del estrecho de Ormuz.

Estados Unidos no ha desplegado tropas sobre el terreno, pero al menos 17 militares estadounidenses han muerto en ataques iraníes contra bases de Washington en Oriente Medio y la guerra se ha convertido en un asunto impopular entre el electorado a las puertas de unos comicios legislativos clave en noviembre.

La lección que deja Kabul, por tanto, ya no es solo el riesgo de prolongar guerras indefinidamente, sino el precio de no tener una estrategia clara para el día después, especialmente para una superpotencia que trata de rivalizar con el ascenso de China en el tablero mundial.

Paradójicamente, mientras Afganistán sigue proyectando su sombra sobre la política exterior estadounidense, el país ha desaparecido casi por completo de las prioridades de Washington, que ha reducido los programas de ayuda y de reasentamiento para los afganos que colaboraron con Estados Unidos durante las dos décadas de guerra.