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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El príncipe Harry y Meghan Markle expresan su preocupación por la seguridad de sus hijos, Archie y Lilibet, después de detectarse fotógrafos internacionales acechando cerca de la escuela de los niños en el Reino Unido. Dos hombres en una furgoneta blanca fueron vistos observando la institución, lo que generó fuertes críticas por parte de los duques de Sussex.

El príncipe Harry y Meghan Markle volvieron a manifestar su preocupación por la seguridad de sus hijos, Archie y Lilibet, luego de que detectaran fotógrafos internacionales merodeando el perímetro del colegio al que asisten en Reino Unido.

El episodio encendió las alertas entre el personal del establecimiento y el equipo de seguridad de los duques de Sussex, quienes detectaron a dos hombres con mochilas desplazándose por las inmediaciones de la escuela y observando hacia su interior.

De acuerdo con Sky News, ambos se movilizaban en una furgoneta blanca y los vieron trabajadores del colegio así como por miembros de la seguridad privada de la familia.

Las indagaciones posteriores determinaron que el vehículo era arrendado y que sus ocupantes correspondían a fotógrafos internacionales que trabajaban para una agencia de noticias europea.

Un portavoz de Harry y Meghan cuestionó duramente su comportamiento y aseguró que los fotógrafos estuvieron “recorriendo el perímetro” del recinto, además de detenerse a mirar hacia su interior mientras los alumnos desarrollaban sus actividades habituales.

“La decisión de los fotógrafos de comportarse de esta manera en las inmediaciones de una escuela es extraordinariamente imprudente”, afirmó el representante de los duques de Sussex, según Sky News.

El portavoz agregó que “resulta bastante preocupante que ciertos paparazzi europeos parezcan reacios a respetar la privacidad de los niños en la escuela”.

“Independientemente de las fotografías que pudieran haber estado buscando, esto no solo fue una intrusión inaceptable en la privacidad de los niños, sino también una forma irresponsable y poco meditada de comportarse en las inmediaciones de una escuela”, añadió en declaraciones recogidas por CNN.

Harry y Meghan ya habían cambiado de colegio a sus hijos

El incidente cobra especial relevancia debido a que Harry y Meghan ya habían trasladado recientemente a Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5, desde otro establecimiento educacional.

La pareja tomó aquella decisión apenas días después del inicio del año escolar. Entre los factores considerados para este cambio figuraban la distancia y el intenso tráfico durante los traslados, situación que ejercía presión sobre el dispositivo de seguridad de los Sussex. También habría ocurrido un episodio en el que interrumpieron el convoy de vehículos de la familia.

La preocupación por la seguridad acompaña a Harry desde hace años y volvió a tomar fuerza después de que la familia regresara a Reino Unido tras vivir en California.

Cuando los duques de Sussex abandonaron sus funciones como miembros activos de la Familia Real en 2020, las autoridades británicas redujeron el nivel de protección policial financiada con fondos públicos que recibían. Harry posteriormente emprendió una batalla judicial contra esa decisión, aunque no logró revertirla.

Nueva evaluación de seguridad

Actualmente, según CNN, la pareja espera una nueva evaluación oficial de los riesgos que enfrenta tras instalarse nuevamente en Reino Unido.

El caso también expone una particularidad sobre la actividad de los fotógrafos. Los medios británicos han evitado revelar dónde viven los Sussex y la ubicación del colegio de Archie y Lilibet.

Sin embargo, las normas de organismos británicos de regulación de la prensa, como IPSO e IMPRESS, no necesariamente alcanzan a fotógrafos extranjeros que trabajan para medios o agencias internacionales.

Para Harry, el asunto resulta especialmente sensible. El príncipe ha relacionado en reiteradas ocasiones sus temores por Meghan y sus hijos con lo ocurrido con su madre, la princesa Diana, quien murió en 1997 en un accidente automovilístico en París mientras su vehículo era perseguido por paparazzi.