Luego de que la prensa iraní manifestara que Ahmad Vahidi se convertiría en ministro del Interior, hoy el presidente Raisi lo confirmó en el cargo.

Desde el año 2007, Interpol trata de capturar a Vahidi por estar acusado de organizar el atentado a la Asociación Mutual Israelita Argentina.

Según había trascendido, dos portales y una agencia de noticias de Irán manifestaron que en las listas aparecía el nombre de Vahidi.

La información terminó de constatarse hoy con su nombramiento, donde el hombre que tiene pedido de captura internacional, cumplirá otro ciclo como funcionario estatal.

Se vinculaba la actuación de Vahidi como organizador del atentado mientras formaba parte de la Fuerza Quds, brazo de inteligencia del Ejército Revolucionario Islámico.

La relación de Vahidi con la AMIA

De acuerdo a la investigación llevada adelante por el difunto fiscal Alberto Nisman, Vahidi era comandante de las Fuerzas Quds, una brigada que pertenecía a la Guardia Revolucionaria Islámica, tal vez la organización más grande la República Islámica de Irán.

De acuerdo a Nisman, Vahidi “participó en la reunión en que se decidió hacer el atentado en la Argentina”.

Incluso en su cargo de ministro de Defensa, el acusado viajó a Bolivia y se mostró en actos públicos bajo la mirada de medios y políticos.

En su carácter de funcionario y por tener pasaporte diplomático, quedaba cancelado por completo el pedido de captura de la policía internacional.

Cuando en 2009 fue seleccionado para ocupar ese ministerio, desde el MERCOSUR repudiaron su nombramiento por estar acusado de participar en el atentado que se cobró la vida de 85 víctimas.

Vahidi es acusado de haber participado en el atentado terrorista de 1994, donde murieron 85 personas en Buenos Aires.

“La decisión adoptada por el presidente iraní constituye una afrenta innombrable a las víctimas de la masacre y sus familias. Por eso merece el repudio de toda la comunidad de naciones democráticas”, expresó la asamblea parlamentaria del bloque latinoamericano.

Nuevo gobierno

La asunción a la presidencia de Ebrahim Raisi en Irán ocurrió la semana pasada en reemplazo del saliente Hassan Rohani.

La elección no estuvo exenta de sorpresas ya que el Consejo de Guardianes, un grupo de 12 personas que vetan y aceptan a los competidores, decidieron bajar de la disputa a candidatos de vasta trayectoria, entre ellos, al ex presidente durante dos mandatos Mahmud Ahmadineyad.

En esa línea, Raisi logró sumar el 62% de los votos, un total aproximado de 18 millones de personas.

Según informó CNN, la última elección los votantes habían concurrido en un 72%, una caída de 10 puntos.

Desde el gobierno iraní habían objetado que la pandemia produjo que una menor cantidad de gente se acercara a los centros de votación.

Organizaciones como Human Right Watch han develado que el actual presidente iraní formó parte del denominado “comité de la muerte”, supervisor de ejecuciones de personas.

Se sostuvo que se nombró como parte de ese escuadrón de cuatro hombres que en 1988 decidieron asesinar entre 4500 y 5000 mil presos que tenían una sentencia.

“Raisi es un pilar de un sistema que encarcela, tortura y mata a personas por atreverse a criticar las políticas estatales”, declaró en el mes de junio el director ejecutivo de Centro de Derechos Humanos de Irán, Hadi Ghaemi.