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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció que conmutará las penas de muerte de 548 personas, que pasarán a cumplir cadena perpetua sin opción de libertad condicional. La medida no elimina la pena capital, vigente en el estado, aunque no se aplica desde 2006 y está suspendida por una moratoria desde 2019. Las conmutaciones de 382 condenados deben ser aprobadas por la Corte Suprema de California.

El gobernador de California, Gavin Newsom, anunció este jueves que conmutará las penas de muerte de los 548 reclusos que permanecen a la espera de su ejecución en el estado, reemplazándolas por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

La decisión afecta al corredor de la muerte más grande del hemisferio occidental y representa un nuevo paso del mandatario demócrata contra la pena capital, cuya aplicación mantiene suspendida desde que asumió el cargo en 2019.

“Tomo esta medida porque creo firmemente que la ejecución con el aval del Estado es incompatible con los valores de California, socava los cimientos de nuestro sistema legal y nos menoscaba a todos”, afirmó Newsom en una carta abierta dirigida a los habitantes del estado, según consignó EFE.

El anuncio llega semanas después de la fallida ejecución de Christa Pike en Tennessee, quien, de acuerdo con EFE, sobrevivió a dos dosis de inyección letal.

California no ejecuta a un condenado desde 2006

Aunque California mantiene la pena de muerte en su legislación, la última ejecución en el estado se realizó en 2006. Trece años después, en marzo de 2019, Newsom estableció formalmente una moratoria que impidió reanudar las ejecuciones durante su administración.

Sin embargo, la suspensión no eliminó las condenas existentes, por lo que cientos de reclusos continuaron bajo sentencia de muerte.

El propio gobernador reconoció que, si bien la moratoria evitó nuevas ejecuciones, las penas capitales permanecieron vigentes.

Con la decisión anunciada este jueves, Newsom busca sustituir esas sentencias por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, lo que impediría que los condenados fueran ejecutados una vez formalizadas las conmutaciones.

La medida, sin embargo, no tendrá una aplicación automática en todos los casos.

Según informó el medio independiente CalMatters, citado por EFE, el gobernador puede conmutar directamente las penas de los reclusos con una sola condena por delito grave. En cambio, aquellas correspondientes a personas con múltiples condenas por delitos graves requieren la aprobación de la Corte Suprema de California.

ACLU celebra decisión y apunta a las desigualdades raciales

El anuncio fue celebrado por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), organización que calificó la medida como un avance histórico contra la pena capital.

Su director ejecutivo, Anthony D. Romero, sostuvo que las conmutaciones “reflejan lo que exige la justicia: el fin de un castigo racista, injusto e inhumano que ha lastrado a California durante demasiado tiempo”.

“Al dar este paso, el gobernador Newsom ha reafirmado que la pena de muerte no tiene cabida en California y ha demostrado una verdadera valentía al enfrentarse de frente a la injusticia racial”, agregó.

Entre los 548 condenados que permanecen en el corredor de la muerte de California figuran responsables de algunos de los crímenes más conocidos del estado, como Richard Allen Davis, Cary Stayner y Charles Ng.

La decisión de Newsom no implica su liberación ni elimina las condenas por los delitos cometidos. En caso de concretarse las conmutaciones, los reclusos deberán cumplir el resto de sus vidas en prisión, sin posibilidad de acceder a libertad condicional.

El anuncio también se produce mientras Newsom, una de las principales figuras del Partido Demócrata, aparece entre los posibles aspirantes a la presidencia de Estados Unidos en las elecciones de 2028.