En medio de los cuestionamientos de Chile Vamos al diseño político del Gobierno y las presiones por cambios en el Segundo Piso de La Moneda, el jefe de asesores del presidente José Antonio Kast, Alejandro Irarrázabal, rompió brevemente su habitual silencio para responder a las críticas que apuntan a su gestión.
Abordado por un equipo de 24 Horas, Irarrázabal fue consultado por los cuestionamientos de sectores del oficialismo, que acusan falta de oficio político en el círculo más cercano al Mandatario y que incluso han planteado la necesidad de su salida.
Sin embargo, el asesor presidencial evitó profundizar en la controversia.
“Usted sabe que yo no hago declaraciones”, respondió inicialmente, manteniendo su habitual distancia de los medios de comunicación.
Ante la insistencia del periodista, quien le recordó que desde Chile Vamos han cuestionado su desempeño e incluso solicitado su salida, Irarrázabal entregó una particular respuesta.
“Cada uno es amo de sus palabras, amo de su silencio y esclavo de sus palabras”, sostuvo.
Sin embargo, el intercambio no terminó ahí. Consultado sobre si le incomodaban las presiones constantes en su contra, el jefe de asesores respondió escuetamente que no.
El periodista insistió en conocer si realizaba alguna autocrítica respecto del diseño político del Ejecutivo, particularmente por los problemas de coordinación que han sido cuestionados desde las propias filas oficialistas. Sin embargo, Irarrázabal no entregó una respuesta a esa pregunta.
Las presiones sobre el Segundo Piso de La Moneda
Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión entre el Gobierno y los partidos de Chile Vamos, que han manifestado reparos a la conducción política del Ejecutivo y al papel que desempeña el Segundo Piso de La Moneda.
Los cuestionamientos se han intensificado a raíz de la crisis que enfrenta el ministro de Justicia, Fernando Rabat, por las rebajas de condenas a responsables de delitos sexuales contra menores.
En ese escenario, sectores del oficialismo han apuntado a la necesidad de mejorar la coordinación entre los equipos presidenciales, los ministros y los partidos que respaldan a la administración.
La controversia incluso abrió un debate sobre eventuales ajustes en el gabinete y en el círculo de confianza del Presidente, donde Irarrázabal aparece como una de las figuras cuestionadas.
No obstante, desde Madrid, durante su gira por Europa, el presidente Kast cerró la puerta a un cambio de gabinete, pese a las presiones de sus propios aliados.
Así, mientras el Mandatario insiste en mantener a sus equipos, las críticas al diseño político del Gobierno continúan instaladas en el oficialismo.
En ese contexto, Irarrázabal optó por no confrontar directamente a quienes piden su salida, aunque dejó en claro que las presiones no le incomodan y evitó realizar una autocrítica pública sobre su gestión.