El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anticipó que podría convertirse en el “Señor Veto” si los demócratas consiguen recuperar el control del Congreso en las elecciones legislativas de este martes 3 de noviembre.
En una entrevista con Miranda Devine para el podcast Pod Force One, del New York Post, el mandatario abordó cómo enfrentaría un eventual escenario en el que los republicanos pierdan sus mayorías legislativas y adelantó que utilizaría sus facultades presidenciales para bloquear iniciativas de la oposición.
“Bueno, si eso pasa, supongo que me convertiré en el ‘Señor Veto’. No voy a dejar que ellos dirijan las cosas. Y luego, en algún momento, probablemente llegaremos a acuerdos”, afirmó Trump.
El mandatario recordó que no sería la primera vez que un presidente estadounidense debe gobernar sin el respaldo de una mayoría en la Cámara de Representantes o el Senado.
“Ellos enviarán proyectos, tú los vetas. Y, finalmente, después de uno o dos meses en que todo sea vetado, se dan cuenta de que han perdido el tiempo, vienen y llegas a un acuerdo”, explicó.
En esa línea, Trump sostuvo que ese escenario podría repetirse si los demócratas consiguen imponerse en los comicios, aunque expresó su esperanza de que los republicanos mantengan el control del Congreso.
“Creo que eso probablemente sucedería, pero espero que no tengamos que preocuparnos por eso”, concluyó.
Las elecciones que definirán el control del Congreso
Las declaraciones se producen en la antesala de las elecciones legislativas de este martes, en las que se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 puestos del Senado.
Actualmente, los republicanos mantienen mayorías estrechas en ambas cámaras, por lo que una victoria demócrata podría modificar el equilibrio político durante los últimos dos años del mandato de Trump.
Si la oposición consigue controlar una o ambas cámaras, podría dificultar la aprobación de iniciativas legislativas de la Casa Blanca e impulsar investigaciones parlamentarias sobre su administración.
Sin embargo, el presidente conservaría su facultad constitucional de vetar los proyectos aprobados por el Congreso. Para revertir un veto presidencial, ambas cámaras necesitan reunir una mayoría de dos tercios.
De esta manera, Trump dejó abierta la posibilidad de utilizar esa herramienta como parte de una estrategia de negociación con los demócratas, aunque insistió en que espera evitar ese escenario tras las elecciones.