Durante décadas, los científicos advirtieron sobre las consecuencias del calentamiento global. Sin embargo, un nuevo informe internacional plantea un escenario especialmente preocupante: aunque la humanidad consiga reducir las temperaturas del planeta, parte del daño que sufran los glaciares y las regiones polares podría resultar irreversible.
La investigación, que reunió a 80 científicos de la Iniciativa Internacional sobre el Clima de la Criósfera (ICCI) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), concluyó que superar temporalmente los 1,5 °C de calentamiento global podría desencadenar transformaciones permanentes en las grandes reservas de hielo del planeta.
Según informó The Guardian, los investigadores cuestionan la idea de que la humanidad pueda permitir que las temperaturas aumenten hasta los 2 °C o 3 °C y luego revertir sus consecuencias mediante futuras reducciones de emisiones.
El problema es que el hielo no necesariamente vuelve a formarse cuando las temperaturas descienden.
¿Por qué superar los 1,5 °C podría causar daños permanentes?
Actualmente, la temperatura promedio del planeta supera en aproximadamente 1,3 °C los niveles preindustriales. Los científicos consideran cada vez más probable que el calentamiento sobrepase temporalmente el límite de 1,5 °C que establece el Acuerdo de París.
Sin embargo, el nuevo informe advierte que incluso un aumento temporal podría generar consecuencias que duren cientos o miles de años.
James Kirkham, glaciólogo del ICCI y autor principal de la investigación, explicó que la criosfera, que comprende toda el agua congelada de la Tierra, figura entre los componentes más vulnerables al cambio climático.
“La nieve y el hielo responden rápidamente a cada fracción de grado de calentamiento”, afirmó el especialista.
“Pero la mayoría de estos sistemas tardarán siglos o milenios en recuperarse después de un sobrecalentamiento, especialmente si se superan puntos de inflexión que provocan que los cambios se vuelvan prácticamente irreversibles”, agregó.
Esto significa que reducir nuevamente la temperatura global a 1,5 °C no garantizaría la recuperación de los glaciares, especialmente si el calentamiento desencadena procesos de deshielo difíciles de detener.
Groenlandia, la Antártida y los glaciares están en peligro
El informe revela que las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida pierden masa aproximadamente seis veces más rápido que durante la década de 1990.
Su desaparición progresiva contribuye al aumento del nivel del mar, una amenaza para cientos de millones de personas que viven en regiones costeras.
Los investigadores también proyectan consecuencias devastadoras para los glaciares de montaña.
Con las políticas climáticas actuales, que conducirían a un calentamiento cercano a 2,8 °C, los Alpes, las Montañas Rocosas, Islandia y Escandinavia podrían perder más del 90 % de su masa glaciar.
En el Hindu Kush Himalaya, cuyos glaciares abastecen de agua a una población equivalente a casi una cuarta parte de la humanidad, las proyecciones indican que solo permanecería el 41 % del hielo actual.
En cambio, limitar el calentamiento a 1,5 °C permitiría conservar aproximadamente el 83 %.
¿Todavía es posible evitar las peores consecuencias del calentamiento global en glaciares?
Los científicos sostienen que reducir las emisiones sigue siendo fundamental, pero advierten que ya no basta con aspirar a estabilizar la temperatura en 1,5 °C.
El informe propone mantener cualquier superación de ese límite durante el menor tiempo posible y retirar suficiente dióxido de carbono de la atmósfera para reducir el calentamiento global por debajo de 1 °C hacia 2150.
La advertencia también considera el deshielo del permafrost, que podría liberar más gases de efecto invernadero, y las alteraciones de las corrientes oceánicas.
El mensaje central de los investigadores es que cada fracción de grado importa: cuanto mayor sea el calentamiento y más tiempo permanezca elevado, más difícil resultará evitar cambios permanentes en el planeta.