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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Partido Comunista chino oficializó la expulsión de 33 altos cargos, incluidos 16 militares, durante su quinto pleno en Pekín. La reunión estuvo marcada por numerosas ausencias y dejó a la Comisión Militar Central con solo dos de sus siete miembros. Xi Jinping defendió reforzar la disciplina y combatir la corrupción, mientras el ascenso del general Zhang Shengmin evidenció el peso de esa campaña. La purga ocurre a un año del congreso de 2027, donde Xi buscaría un cuarto mandato.

Una purga sin precedentes en la cúpula del poder chino. El Partido Comunista concluyó su quinto pleno en Pekín el jueves 29 de octubre, al hacer oficial la expulsión de 33 altos cargos, de los cuales casi la mitad son militares.

Una reunión marcada por un número récord de ausencias, mientras Xi Jinping prepara el próximo congreso del Partido, en 2027, en el que se espera que aspire a un cuarto mandato.

Gran purga de Xi Jinping en China

Reunida bajo la presidencia de Xi Jinping, de 73 años, la sesión plenaria del Comité Central del Partido Comunista Chino (PCCh) aprobó una decisión destinada a “profundizar en la gobernanza integral y rigurosa del Partido”, en particular mediante la intensificación de la lucha contra la corrupción, según la agencia oficial Xinhua.

El Comité Central del PCCh está compuesto por algo menos de 300 dirigentes. Sus plenos anuales constituyen momentos clave para que Xi Jinping, presidente chino y líder del Partido, consolide su autoridad.

Una cuarta parte de los asientos vacíos. Esa es la imagen más llamativa de este pleno del Partido Comunista Chino, señala nuestra corresponsal en Pekín, Cléa Broadhurst. Las purgas se multiplican y nadie parece intocable. Treinta y tres altos cargos han sido expulsados oficialmente, entre ellos 16 militares.

Entre ellos figuran Zhang Youxia, en su día el militar de mayor rango del Ejército chino, y Liu Jianchao, una figura destacada de la diplomacia que lleva más de un año desaparecida de la escena pública.

Y mientras caen cabezas, un hombre asciende: Zhang Shengmin, el general encargado de perseguir la corrupción en el Ejército, entra en el Buró Político. Un ascenso excepcional entre dos congresos.

El mensaje es claro: la disciplina y la lealtad siguen siendo las prioridades de Xi Jinping. Pero estas purgas afectan incluso a sus propios protegidos y han dejado a la Comisión Militar Central con solo dos de sus siete miembros.

Una situación que suscita interrogantes sobre el funcionamiento del mando militar. Pero Pekín sostiene, por el contrario, que el Partido sale reforzado, libre de sus elementos corruptos.

Xi Jinping lleva casi 14 años al frente de una amplia campaña contra la corrupción, un lastre arraigado en los círculos políticos y económicos. Miles de altos cargos han sufrido sus consecuencias, entre ellos varias decenas de miembros del Comité Central. No obstante, los dirigentes chinos consideran que algunos cuadros no aplican correctamente las orientaciones definidas por el Partido.

El pleno elogió “el gran valor político” del Comité Central para hacer frente a la “falta de rigor, realismo y eficacia” en la gobernanza del Partido.

A un año del próximo congreso del PCCh, el XXI, en el que se espera que Xi Jinping obtenga un cuarto mandato, el presidente chino continúa afianzando su control. Detrás de esta fachada, un aparato dirigente profundamente remodelado.