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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Brasil, se acerca la segunda vuelta presidencial entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro con gran expectación, ya que las encuestas muestran un empate técnico, a pesar de que Bolsonaro llega con dos puntos de ventaja. Ambos candidatos han recorrido el país en una agitada semana buscando sumar votos, participando en debates televisivos polémicos y sin propuestas claras. La región clave en estas elecciones será Minas Gerais, que refleja el voto nacional y donde ningún presidente ha ganado sin triunfar en ella.

El domingo se llevará a cabo la segunda vuelta presidencial en Brasil, entre los candidatos Lula da Silva y Flávio Bolsonaro. Los números indican que el derechista llega con dos puntos de ventaja sobre el actual mandatario, pero la encuestas adelantan que el proceso será voto a voto.

Esto último debido a que el último estudio de Data Folha determinó que ambos están empatados en un 50% de las preferencias, aunque Polymarket estima que el ganador será el actual senador.

Lo cierto es que la semana ha sido agitada para los aspirantes, que han recorrido la mayoría de estados en disputa, buscando captar los votos de los indecisos y quienes no participaron en la primera vuelta.

A eso se suma que ya participaron en dos debates televisivos, en los cuales sobraron insultos, recriminaciones y faltaron las propuestas de cara al públicos. Los programas fueron tan polémicos, que fue complejo establecer quién fue el ganador.

Minas Gerais, estado clave para Lula da Silva y Flávio Bolsonaro

Las elecciones en Brasil tiene patrones que suelen repetirse. Los estados del sureños, Río Grande do Sul o Santa Catarina suelen ser muy favorables a la derecha, mientras que en el noreste, Bahía, Pernanbuco o Ceará, suelen ser bastiones de la izquierda.

Junto con eso los estados más poblados, Sao Paulo y Río de Janeiro, suelen inclinarse más hacia la derecha, aunque no en una forma tan clara como el sur brasileño.

No obstante, en elecciones presidenciales tan cerradas, como la del 25 de octubre, hay una región que será clave: Minas Gerais.

El estado tiene 16,3 millones de votantes, es el segundo colegio electoral de Brasil y se considera una región clave en las elecciones porque es un estado bisagra, que no se ata a ningún partido, y suele reflejar el voto nacional.

Esto se explica por la diversidad de esta región, donde conviven unas pujantes industrias agropecuaria y minera, una capital de 2,4 millones de habitantes como Belo Horizonte y zonas rurales empobrecidas.

En todas las elecciones realizadas después de la dictadura (1964-1985), ningún candidato ha conseguido las llaves del Palacio de Planalto, en Brasilia, sin ganar en Minas.

Por ahora, este dato favorece a Bolsonaro. En la primera vuelta, el candidato del Partido Liberal sacó cinco puntos de ventaja en la región, un 48 % contra el 43 % de Lula.

En la segunda vuelta, Lula ha visitado dos ciudades de la región, Juiz de Fora, una urbe que vive de la industria y los servicios; e Ipatinga, una de las capitales de la minería.

Flávio visitó Capelinha, un pueblo de una región cafetalera, y tratará de mostrar su fuerza en Belo Horizonte el sábado, en su penúltimo acto de campaña.

De acuerdo a lo que se ha informado oficialmente, los resultados de la elección brasileña comenzarán a publicarse desde este domingo a las 18:00 horas.