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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En Brasil, la carrera presidencial llega a la recta final con Lula y Flávio Bolsonaro como favoritos en una contienda electoral reñida. Según encuestas, Lula lidera la intención de votos con un 38% en primera vuelta, seguido de Bolsonaro con un 31%. En segunda vuelta, Lula obtendría un 43% frente al 40% de Bolsonaro. Las elecciones se perfilan como una repetición de la estrecha contienda de 2022. El proceso se ha caracterizado por la polarización y la intromisión de Donald Trump, quien respalda a Bolsonaro.

Este lunes la carrera presidencial en Brasil entró en tierra derecha, con la presentación de todos los candidatos de cara a la primera vuelta. Los favoritos son el actual presidente, Luis Ignacio Lula da Silva, y el derechista Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario Jair Bolsonaro.

Lo cierto es que las encuestas dan un escenario sumamente cerrado a incierto en el país sudamericano. Por ahora, Lula lidera la intención de votos, aunque su contrincante ha acostado distancia con el paso de las semanas.

Lula y Bolsonaro, una carrera muy cerrada

De acuerdo a un informe de Reuters, la última encuesta de la consultora Quaest detalló que, en primera vuelta, Da Silva obtendría un 38% de los votos, mientras que Bolsonaro lograría un 31%.

En segunda vuelta, el mismo informe sostiene que el exlíder sindicalista lidera la intención de votos con 43%, contra el 40% del actual senador.

Otro sondeo, llevado a cabo por Reuters e Ipsos, detalló que Lula lideraría el balotaje con 44 puntos porcentuales, ante un 39% de su contrincante.

Los datos hacen pensar que esta elección será tan cerrada como la que ocurrió en Brasil en 2022, cuando el izquierdista derrotó a Jair Bolsonaro, expresidente y padre de Flávio, por un punto.

El proceso se ha desarrollado en medio de una alta polarización, y es mirado de reojo por Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, ya dio su apoyo al senador del Partido Liberal.

Esto ha sido ampliamente cuestionado por la autoridad actual, quien incluso aseguró que busca mantener una reunión con Trump.

“Estoy intentando un contacto con él, cara a cara, para decirle que no se meta en los negocios de Brasil, especialmente en las elecciones. Si se meten, van a perder”, afirmó el pasado viernes.

“A pesar de los traidores de la patria y de que el hermano de mi adversario (Eduardo Bolsonaro) vive en Estados Unidos diciendo mentiras e infamias de Brasil, vamos a derrotarlos y a defender nuestra soberanía”, agregó.

Lula tuvo su primer mitin el pasado sábado en el Estadio Municipal Primero de Mayo, en São Bernardo do Campo, a las afueras de Sao Paulo, donde se forjó como sindicalista y lideró manifestaciones masivas en la dictadura militar (1964-1985).

El abanderado del Partido de los Trabajadores (PT) reunió a miles de militantes en un acto teñido de rojo, en el que se recordó su lucha obrera y el legado social de sus gobiernos.

Flávio Bolsonaro, por su lado, optó por el bastión político de su familia, la ciudad de Río de Janeiro, donde concentró a unos cientos de seguidores en la orla de la playa de Copacabana con banderas brasileñas y algunas de Estados Unidos.

El senador compareció con un chaleco antibalas por debajo de una camiseta amarilla con el mensaje: “Mi partido es Brasil”.

Otros candidatos a la presidencia son Ronaldo Caiado, Romeu Zema, Renan Santos, Augusto Cury y Pablo Marçal. No obstante las encuestas sostienen que, entre todos ellos, no concetrarían más allá del 10% de los votos.

La elección general se llevará a cabo el próximo 4 de octubre. La segunda vuelta será el 25 del mismo mes.