La candidata del derechista Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, logró este domingo un contundente triunfo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Costa Rica, superando ampliamente el umbral necesario para evitar el balotaje y proclamándose como la próxima presidenta del país.
Según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Fernández alcanzó el 49,61 % de los votos con el 69,4 % de las mesas escrutadas, resultado que luego se consolidó con un 48,5 % de respaldo cuando el conteo llegó al 88,4 %. Muy por detrás quedó el aspirante del socialdemócrata Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, con poco más del 32 % de las preferencias. Ninguno de los otros 18 candidatos inscritos superó el 5 %.
Recordar que el artículo 138 de la Constitución del país centromericano considera que un candidato presidencial debe obtener el 40% +1, de los votos, en la primera vuelta para ser proclamado como electo.
La situación es distinta a Chile y otras naciones de Latinoamérica, en donde es requisito la mayoría absoluta (50% + 1) de los sufragios, para ser vencedor en una presidencial.
Por otro lado, Costa Rica también contempla la realización de una segunda vuelta, con los dos aspirantes más votados en la ronda inicial, que no hayan llegado al 40%.
Elección en Costa Rica
La jornada electoral registró una participación del 69,5 %, con una abstención del 30,4 %, cifras destacadas por el TSE como reflejo de un proceso “ejemplar, libre y auténtico”. En una sesión solemne, la presidenta del organismo electoral, Eugenia Zamora, llamó a respetar “el veredicto de las urnas”, sin renunciar a la crítica democrática ni a la vigilancia del poder.
En su discurso de victoria, pronunciado ante cientos de seguidores en San José, Fernández anunció el inicio de un “cambio profundo e irreversible” y planteó la idea de fundar “la tercera república” de Costa Rica.
“Nos toca edificar la tercera república. El mandato que me da el pueblo soberano es claro, el cambio será profundo e irreversible”, afirmó.
Aunque no detalló los alcances de esta propuesta, durante la campaña la ahora presidenta electa —politóloga de 39 años y exministra de la Presidencia y de Planificación del actual Gobierno— prometió reformas al Poder Judicial y a otras instituciones del Estado. Dirigentes de su partido han señalado además que uno de los objetivos es modificar la Constitución para permitir la reelección presidencial consecutiva.
Laura Fernández se ha posicionado como heredera política del presidente Rodrigo Chaves, a quien agradeció explícitamente durante su intervención. “Con su ejemplo vino a inyectar coraje y dignidad al pueblo de Costa Rica”, señaló, destacando la continuidad del proyecto político iniciado por el actual mandatario.
La inseguridad y el avance del narcotráfico fueron ejes centrales de su campaña. En ese marco, propuso decretar estados de excepción en zonas conflictivas, además de impulsar la modernización de puertos, aeropuertos y carreteras.
Pese a su discurso firme, Fernández aseguró que su futuro Gobierno será de “diálogo y conciliación”. A la oposición, encabezada por el Partido Liberación Nacional, le pidió actuar de manera “propositiva” y no caer en una actitud “obstruccionista y saboteadora”.
La presidenta electa asumirá el cargo el próximo 8 de mayo y sostuvo que es “una demócrata convencida”, defensora de la libertad, la vida y la familia, comprometiéndose a fortalecer el Estado de derecho y a “rescatar la más auténtica democracia” para construir una Costa Rica “más próspera y justa”.