Impacto, repudio y críticas generaron los recientes dichos de Álvaro Ballero en ‘¿Volverías con tu Ex? 2’, el reality show de Mega donde hizo ingreso junto a su exesposa, Ludmila Ksenofontova.
Tras la emisión del capítulo, el viñamarino no sólo fue cuestionado duramente en redes sociales, sino que incluso fue emplazado por una de las amigas de la ruso-ucraniana.
Los problemas comenzaron durante una actividad llamada ‘El museo’, donde las exparejas recibían objetos que representaran algún momento simbólico de la relación. Allí, la dupla se enfrentó a un par de patines, en referencia a la carrera artística de la europea (ambos se conocieron en el programa ‘Estrellas en el hielo’ de TVN).
“Para mí, el circo es lo peor que nos hubiese pasado. Se quebró la familia. Ludmila dejó de ser mamá; los niños prácticamente no la veían”, dijo Ballero. “Ella llegaba a las dos de la mañana y se iba a las dos de la tarde”, agregó antes de ser interrumpida por la rusa: “Exagera, siempre exagera”.
A esto, Álvaro agregó: “Era imposible e incompatible con una vida familiar. Si ella hubiese seguido trabajando en el circo, yo no me caso con ella. Así de simple. Yo no me podría haber casado con una mujer que no va a estar con los niños”.
En redes sociales, los dichos del primer chico-reality de la televisión chilena fueron transversalmente repudiados y catalogados de “machistas” y “violentos”. La emisión del capítulo de ‘VCTE2’, incluso, llevó a que Olga Peshkova, amiga y colega de Ludmila en el circo, destacara la labor maternal de su colega.
“Yo la acompañé en todo ese momento, cuando ella volvió a entrar al circo. Nosotras hablábamos desde las 8 de la mañana; ella dejaba a sus hijos en el colegio. ‘Voy a la casa, voy a cocinar’, ‘tengo que pensar qué hacer para los niños, para que se sientan acogidos porque en la noche voy a trabajar’, decía. Volvía —y yo creo que todos los que siguen a Luda saben—, volvía y cocinaba a las 12 de la noche la comida para los niños para ir al colegio al otro día”, recordó Olga.
Álvaro Ballero, ‘¿Volverías con tu ex? 2’ y “la señora en la casa”: “El problema aparece cuando esa elección se transforma en una presión, o en una expectativa social sobre lo que todas las mujeres deberíamos hacer”
En plataformas digitales, algunos usuarios repararon en el carácter dañino de los dichos del concursante. Para la psicóloga Camila Bejarano, sin embargo, el problema no es solamente la opinión de una persona en particular, sino el alcance de dicha opinión cuando aparece en televisión.
“La TV es un espacio masivo, e históricamente no solo ha sido un medio de entretenimiento, sino que transmite información y modelos sobre cómo entendemos la familia, las relaciones y, por supuesto, los roles de género”, plantea en diálogo con BioBioChile.
“Cuando un discurso genera roles que son muy rígidos para hombres y mujeres, en una estructura muy rígida, esto aparece como un hecho absoluto. O sea, no da espacio a una reflexión, un análisis o un discurso que se contraponga a eso. Entonces, finalmente, se normalizan ciertas creencias que tienen que ver con la desigualdad de género que se ha transmitido históricamente en los medios de comunicación”, añade.
En este sentido, la terapeuta analizó la figura de “la señora en la casa”, una frase, un cliché y una entelequia que suele pronunciarse en pantalla al momento de referirse al público objetivo de la televisión abierta (y a la que también hizo alusión Ballero en su intervención en Mega).
“Primero habría que definir quién es la señora que está en la casa. Porque, claro, es superlegítimo que haya mujeres que elijan los roles de cuidado, las tareas domésticas; es una elección válida, personal. El problema aparece cuando esa elección se transforma en una presión, o en una expectativa social sobre lo que todas las mujeres deberíamos hacer”, apunta.
“Desde la psicología, sabemos que los estereotipos influyen en cómo las personas entienden sus roles y posibilidades dentro de la sociedad. Cuando se representa a las mujeres en una función principal de cuidado, de tareas domésticas, de la maternidad, y no se presenta toda la otra diversidad de roles, se refuerzan estas ideas que limitan a las mujeres a querer desarrollarse en otras áreas, y también a lo que significa el concepto de ser mujer”, cuenta.
“No me parece que esto no esté pensado, por el contrario: probablemente están viendo que este es el cambio de tendencia que se está generando en la sociedad”
Carol Frost, directora de Publicidad del Campus Creativo UNAB y doctora en Humanidades Aplicadas, arrojó luces sobre qué dejan entrever los dichos del comunicador, y cómo operan los esquemas de sociedad en la construcción de una audiencia televisiva.
“Claramente, los dichos de Ballero generaron un despliegue en redes sociales”, afirma. “También tiene que ver un poco con la edición, porque si uno ve completa la escena de la interacción entre él y su esposa, se entiende dentro de un contexto la reacción y los dichos. Pero claro, como no todo el mundo tiene la oportunidad de ver el capítulo completo, o le interesa, la mayoría se queda con la edición de redes sociales, que es bastante dura de escuchar porque en el fondo es un discurso en donde a la mujer se le relega únicamente a las labores de cuidado”, explica.
En este sentido, la doctora considera relevante tomar en cuenta la realidad de la alicaída TV abierta local, ya lejos de las grandes audiencias de antaño. “Hay que considerar que la televisión se debe a su audiencia, y evidentemente está siempre atenta a los fenómenos sociales, a lo que está pensando el público”, advierte.
“En el último tiempo, la TV está tratando de mantener a su audiencia cautiva, que son las personas de generaciones X, boomers, gente que es más adulta y que creció viendo televisión y que, eventualmente, puede que no le haga tanto ruido este discurso”, afirma.
“Por otro lado, la televisión también, para mantenerse vigente, está entrando fuertemente, hace ya un tiempo, en las distintas plataformas, generando un ecosistema digital alrededor de sus contenidos. Y esto llega evidentemente a generaciones más jóvenes. Lo interesante, es que las generaciones más jóvenes se están caracterizando por ser tradicionales, por dar un giro incluso hacia tendencias políticas más de derecha, por una búsqueda de valores en donde las mujeres deberían estar probablemente en la casa y no en roles laborales o de liderazgo”, agrega.
Sobre este punto, Frost pone en perspectiva el fenómeno de las ‘tradwives’, una tendencia cimentada en internet donde las mujeres adoptan voluntariamente roles de género de la década de 1950.
“En las tradwives, cada mujer debe ocupar un rol específico en el hogar, entonces, llama mucho la atención que justo la televisión empiece a emitir libremente este tipo de mensajes”, afirma la académica.
“Me parece que eso debe tener relación con que están tratando de empatar con esas audiencias que están buscando. No me parece que esto no esté pensado, por el contrario: probablemente están viendo que este es el cambio de tendencia que se está generando en la sociedad, y buscan empatizar con esa manera de pensar”, añade.
Para Frost, esto obedece notoriamente a una estrategia de mercado: “Porque, además, no es un tema únicamente de Ballero: otros personajes dentro del reality también han emitido declaraciones que se enmarcan dentro de ese mismo discurso. Por lo tanto, es interesante desde el punto de vista sociológico ver cómo la TV refleja lo que se está leyendo de la sociedad, y a la vez, la sociedad también se nutre de lo que el medio masivo le refleja”.