Señor director:

En la constante lucha contra la delincuencia, el uso de tecnología es nuestra herramienta más eficaz.

Sin embargo, en la actualidad, el sistema de televigilancia en nuestras calles presenta una fragmentación evidente: cada municipio opera sus propias cámaras de forma aislada, lo que genera zonas vulnerables y respuestas policiales tardías.

Igual de grave es la situación de los pórticos lectores de patentes. Llevamos años escuchando sobre proyectos de unificación, pero a la fecha son menos de diez los municipios que han conectado sus sistemas de forma efectiva.

Estos dispositivos siguen sin operar en tiempo real con la base de datos de vehículos robados de las policías, perdiendo un tiempo valioso en la persecución del delito.

Es imperativo avanzar hacia la integración total de todas las cámaras y pórticos de la vía pública, sin discriminación de comunas como tampoco por la procedencia de la fábrica de las cámaras.

Esta red debe estar conectada directamente a un gran centro con inteligencia artificial operado por Carabineros de Chile, el cual debe contar con un espejo en tiempo real en las salas de operaciones de cada municipalidad.

Esta sincronización permitiría detectar patrones criminales de forma transversal, identificar vehículos clonados en segundos y coordinar cierres perimetrales inmediatos.

La seguridad de los vecinos no puede seguir dependiendo de la capacidad presupuestaria o del aislamiento tecnológico de cada comuna.

Esteban Díaz Urbina
Director del Observatorio Territorial de Seguridad de AMUCH