El fortalecimiento del combate al narcotráfico, la protección del medioambiente marino, el control de las flotas pesqueras y el resguardo de la soberanía en el Pacífico Sur Oriental fueron los principales ejes de la propuesta presentada por el comandante en jefe de la Armada de Chile, almirante Fernando Cabrera, durante la XXXII Conferencia Naval Interamericana realizada en Ciudad de Panamá.
En el principal encuentro naval del hemisferio, que reunió a representantes de 17 países, Chile planteó la necesidad de avanzar hacia operaciones conjuntas entre las armadas de la región para enfrentar amenazas transnacionales que afectan la seguridad marítima.
Durante su intervención, el almirante Cabrera sostuvo que es necesario “generar operaciones conjuntas en el Pacífico Sur Oriental con el fin de, justamente, mejorar la interoperatividad, mantener las rutas marítimas libres de amenazas como la piratería, el narcotráfico, y el resguardo de la biodiversidad”.
La propuesta apunta a fortalecer la coordinación regional frente a fenómenos como el tráfico de drogas por vía marítima, la pesca ilegal, la protección de los ecosistemas marinos y la defensa de los espacios de soberanía, materias que hoy concentran buena parte de las preocupaciones estratégicas de las armadas del continente.
El comandante en jefe también destacó la necesidad de consolidar la cooperación entre las fuerzas navales para responder de manera coordinada frente a catástrofes naturales y emergencias humanitarias, afirmando que “es importante afianzar las relaciones entre nuestras marinas para operar ante catástrofes y acudir como una fuerza de ayuda humanitaria”.
La XXXII Conferencia Naval Interamericana tuvo como objetivo reforzar la cooperación, la interoperabilidad y el intercambio de experiencias entre las marinas del continente para enfrentar el crimen organizado transnacional, proteger los espacios marítimos y mejorar la respuesta ante desastres naturales.
Reunión regional
La Conferencia Naval Interamericana (CNI), como se le conoce, es el principal foro de cooperación entre las marinas del continente. Creada en 1959, se realiza cada dos años con el objetivo de fortalecer el diálogo estratégico, promover la interoperabilidad entre las fuerzas navales y coordinar respuestas frente a los desafíos que afectan a los espacios marítimos del hemisferio. En cada edición, las delegaciones analizan un tema central vinculado a la seguridad, la defensa y la protección de los intereses marítimos comunes.
La primera Conferencia Naval Interamericana se desarrolló precisamente en Panamá, donde se acordó la creación de la Operación UNITAS, considerada hasta hoy el ejercicio naval multinacional continuo más antiguo del mundo. Desde entonces, la instancia se ha consolidado como un espacio para intercambiar experiencias, fortalecer la confianza entre las armadas americanas y avanzar en mecanismos de cooperación frente a amenazas como el crimen organizado transnacional, la pesca ilegal, el narcotráfico y los desastres naturales.