Phil Collins estuvo al borde de la muerte en el 2024. Así lo reveló el mismo músico británico, que permaneció inconsciente en un hospital de Suiza después de sufrir una grave crisis de salud provocada por el alcoholismo.
La situación fue tan crítica que sus cinco hijos fueron llamados para despedirse de él mientras los médicos evaluaban si debían mantenerlo con soporte vital, pero él no lo recuerda.
Así lo confesó en una extensa entrevista concedida al semanario inglés The Times, donde el exintegrante de Genesis y nuevo miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll a partir de este 2026,repasó el episodio más complejo de su vida y cómo, tras sobrevivir, intenta reconstruir su salud física y emocional.
Phil Collins a punto de morir por alcoholismo
“Mis riñones estaban dejando de funcionar, mis órganos se estaban apagando. La gente venía a despedirse de mí, pero yo no recuerdo nada. Todo pudo haber terminado terriblemente mal”, relató el artista de 75 años.
La internación fue el desenlace de una recaída en el alcoholismo que comenzó años después de haber asegurado que había superado la adicción. Collins reconoció que volvió a beber pese a haber utilizado Antabuse, un medicamento que provoca severas reacciones al consumir alcohol. La dependencia llegó a un punto en que tomaba vino incluso al desayuno.
En noviembre de 2023 fue hospitalizado de urgencia y recibió el alta pocos días antes de Navidad, pero semanas después volvió a ingresar a cuidados intensivos, donde permaneció cerca de siete meses.
“Tuve muchísima suerte de salir vivo de aquello. Ni qué decir tiene que desde entonces no he vuelto a probar una gota de alcohol“, afirmó.
“Desearía poder seguir tocando”: Las secuelas del alcohol
Sobre las secuelas físicas, Collins explicó que su páncreas quedó permanentemente dañado, sus riñones apenas funcionan y, debido a múltiples cirugías de columna y rodillas, solo puede desplazarse con ayuda de muletas. Además, el daño neurológico le impide sostener una baqueta, poniendo fin a la actividad que definió toda su vida.
“Desearía poder seguir tocando. Ha sido mi vida desde que me regalaron una batería cuando tenía tres años”, lamentó.
Actualmente vive en Suiza acompañado por una enfermera que lo asiste las 24 horas. Su rutina transcurre entre sesiones de fisioterapia, controles médicos, caminatas dentro de su casa y largas horas viendo televisión o navegando en YouTube.
Phil Collins, más cerca de asesinatos seriales que de la música
Fue precisamente al hablar de ese hábito cuando sorprendió con una de las frases más comentadas de la entrevista. “Hoy sé más sobre asesinos seriales que sobre música”, confesó entre risas.
Collins explicó que consume constantemente documentales sobre crímenes reales y que rara vez escucha canciones, aunque los algoritmos de internet siguen mostrándole videos relacionados con su carrera.
El músico también reflexionó sobre el peso que tuvo durante décadas la percepción pública sobre su figura. Reconoció que siempre le afectaron profundamente las críticas y que nunca logró desarrollar la indiferencia que suelen cultivar otras celebridades.
“Siempre me vi como una persona común, mientras el mundo veía a una superestrella”, señaló. Esa diferencia, aseguró, explica por qué sintió durante tantos años que era constantemente malinterpretado.
Amado, odiado y amado otra vez
Tal como se explica en el medio, Phil Collins pasó de ser un músico amado y venerado en gran parte del mundo, escuchado por Queen y la misma reina de Inglaterra, a ser odiado por sus propios fanáticos.
Sin embargo, en la última década, el cantante y baterista recuperó la posición de estrella en el mundo de la música. Asegura que fue odiado porque durante los años 80 era “omnipresente”: sonaba constantemente en la radio, acumulaba éxitos con Genesis y como solista, aparecía en televisión, actuaba en películas y fue el único artista en tocar en los dos conciertos del Live Aid.
Incluso artistas como Noel Gallagher lo ridiculizaron públicamente, pero Collins reconoce que siempre le afectaron profundamente esas críticas y que nunca logró ignorarlas.
Pese a las secuelas y a haber estado al borde de la muerte, el retirado músico asegura que hoy atraviesa una etapa distinta y que mantiene una relación cercana con sus hijos, incluida la estrella de series Lily Collins, quien no hace mucho escribió una dura carta contra su padre.