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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La muerte de Bonnie Tyler a los 75 años revive el enigma del videoclip de "Total Eclipse of the Heart". La pieza ochentera, repleta de elementos como ninjas, ángeles y escolares, ha desconcertado a fans y críticos por décadas. A pesar de su éxito, la propia Tyler no logra explicar su video. La canción, escrita por Jim Steinman con un trasfondo vampírico, fue llevada a la pantalla por Russell Mulcahy, creando un surrealista sueño visual. El clip, filmado en un asilo victoriano, mezcla lo gótico y lo romántico, generando debate sobre su significado.

La muerte de Bonnie Tyler este jueves, a los 75 años, volvió a poner sobre la mesa uno de los grandes misterios de la cultura pop ochentera: ¿qué diablos pasaba realmente en el videoclip de Total Eclipse of the Heart?.

La pregunta no es nueva. Durante décadas, fanáticos, críticos y curiosos intentaron descifrar una pieza audiovisual donde conviven ninjas, esgrimistas, ángeles, escolares con ojos brillantes, cortinas agitadas por el viento, palomas blancas y una Bonnie Tyler mirando todo con intensidad dramática desde lo que parece una mansión gótica o un internado sacado de una pesadilla elegante.

La canción, lanzada en 1983, se convirtió en el mayor éxito de la artista galesa. Vendió más de ocho millones de copias, le dio una nominación al Grammy y terminó convertida en una de las baladas más reconocibles de la década. Sin embargo, su video adquirió vida propia por otra razón: nadie lo entendía demasiado bien. Ni siquiera Tyler.

Años después, la propia cantante bromeó con ese desconcierto. “39 años después todavía no puedo explicar esto”, escribió en sus redes sociales junto a una imagen de uno de los estudiantes de ojos luminosos que aparecen en el clip.

Ese detalle, por cierto, alimentó otro mito: por años circuló el rumor de que uno de esos jóvenes era el futbolista italiano Gianfranco Zola, algo que el exjugador del Chelsea tuvo que desmentir, contó El País.

Total Eclipse of the Heart: un video inexplicable de principio a fin

Aunque el resultado parece una tormenta de ideas sin filtro, detrás había dos nombres clave. La canción la escribió y produjo Jim Steinman, compositor conocido por sus baladas grandilocuentes y teatrales. Él mismo explicó que el tema nació con una lectura mucho más oscura: “Su título original era Vampires In Love porque estaba trabajando en un musical sobre Nosferatu. Si alguien escucha las letras, verá que son realmente diálogos entre vampiros. Se trata de la oscuridad, el poder de la oscuridad y el lugar del amor en la oscuridad”.

Ese origen vampírico ayuda a entender algo del tono, pero no resuelve el enigma visual. Para el videoclip llamaron a Russell Mulcahy, uno de los directores que ayudó a definir la estética de MTV. Él venía de trabajar con The Buggles, Duran Duran, Spandau Ballet, Ultravox y Fleetwood Mac, y manejaba un lenguaje reconocible: niebla, telas vaporosas, iluminación dramática, cuerpos en movimiento y una confianza absoluta en que lo exagerado podía funcionar.

Mulcahy contó años después que, en esa etapa, muchas veces no había un concepto cerrado. Le enviaban una cinta, escuchaba la canción, imaginaba escenas y al día siguiente rodaba.

Con Total Eclipse of the Heart, él y Steinman dejaron correr la imaginación. “Jim está fabulosamente loco”, recordó el director. Según su relato, mientras compartían vino tinto, uno proponía ambientar todo en un colegio con ninjas y el otro sumaba un niño de coro con ojos brillantes.

Ligeramente inexplicable

El rodaje se realizó en Holloway Asylum, una antigua institución mental victoriana, escenario perfecto para esa mezcla de internado, sueño gótico y delirio romántico.

Steinman sugirió el vestido blanco de Tyler, inspirado en Futureworld, y el resto avanzó hacia una acumulación de imágenes imposibles: nadadores empapados, acróbatas, jóvenes semidesnudos, coros amenazantes y palomas lanzadas en cámara lenta.

No todos quedaron felices. Mulcahy recordó que una escena ideada por Steinman, donde un joven sin camiseta sostiene una paloma y la lanza hacia la cámara, provocó la molestia de Tyler. Según el director, ella gritó: “¡No eres más que un maldito pervertido!”, y se fue furiosa.

El paso del tiempo no aclaró demasiado las cosas. Algunos críticos vieron en el clip un subtexto erótico incómodo; otros lo defendieron como una cápsula perfecta de la estética ochentera.

Mulcahy negó cualquier intención turbia y aseguró que las imágenes buscaban ser “puras”, aunque admitió que podían resultar “ligeramente eróticas y góticas y espeluznantes”.

Quizás ahí está la clave. Total Eclipse of the Heart no se entiende como una historia lineal, sino como un sueño excesivo, dramático y medio absurdo.

Un videoclip que camina entre lo sublime y lo ridículo, y que por eso mismo sobrevivió. Bonnie Tyler no solo cantó una balada sobre oscuridad, deseo y pérdida: también quedó atrapada para siempre en uno de los videos más inexplicables —y recordados— de los años 80.

¿Por qué vuelve a sonar cada vez que hay un eclipse?

El título hizo el resto. Cada vez que ocurre un eclipse, Total Eclipse of the Heart vuelve a subir en reproducciones porque el público la adopta como banda sonora automática del fenómeno.

Según datos citados por Spotify, durante el eclipse solar del 20 de marzo de 2015 la versión de Bonnie Tyler aumentó un 214% sus reproducciones en un día, cita Confidencial.

En 2017, durante el eclipse solar visible en Estados Unidos, llegó al número uno de iTunes, y el fenómeno volvió a repetirse en 2024.