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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno celebró la firma del primer contrato de litio con una empresa privada, Quirobax S.A., para procesar y beneficiar litio de ripios históricos en su planta El Águila. Este acuerdo forma parte de la Estrategia Nacional del Litio y busca atraer inversión privada en la industria del litio. El contrato se extenderá hasta procesar 20 mil toneladas de carbonato de litio equivalente o hasta 2046. Quiborax deberá determinar reservas, factibilidad y obtener permisos para la etapa inicial. Se excluye la explotación en salares y nuevos proyectos mineros.

El Gobierno hoy celebró el primer contrato especial de litio firmado exclusivamente con una empresa privada.

A su vez, es el primer acuerdo de este tipo bajo la administración del presidente José Antonio Kast.

Se trata de Quiborax S.A, cuyo Contrato Especial de Operación de Litio (CEOL) le permite desarrollar un proyecto de procesamiento y beneficio de litio mediante la recuperación de mineral en ripios históricos de su planta El Águila, donde procesan ulexita del Salar de Surire.

El primer CEOL firmado con una empresa privada

El primer CEOL firmado bajo la Estrategia Nacional del Litio durante el gobierno pasado fue sellado en agosto de 2025 entre el Estado y Enami en el contexto del proyecto Salares Altoandinos de la empresa estatal.

Luego, en febrero de este año, Codelco obtuvo una modificación de su CEOL que le habilitó para avanzar en la exploración y explotación de litio en el Salar de Maricunga.

Ahora, con Quiborax, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas -quien estuvo en la ceremonia-, destacó que “desde el gobierno hemos estado analizando diferentes alternativas para dinamizar el desarrollo de la industria del litio y atraer inversión privada para explorar y explotar este recurso clave para la transición energética, en beneficio de todos los chilenos”.

“El gobierno tiene una visión clara: Chile tiene que prepararse para aprovechar el siguiente ciclo del litio, porque el anterior no se aprovechó (…) las oportunidades no se traducen automáticamente en progreso sin una institucionalidad sólida y predecible que entregue certezas jurídicas a los inversionistas. Necesitamos que los particulares tengan un marco normativo que dé garantías para que haya un interés por desarrollar esta industria”, agregó la autoridad.

El contrato con la compañía se va a extender hasta procesar y vender un volumen cercano a 20 mil toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE) o hasta el 31 de diciembre de 2046, lo que pase primero.

Para la etapa inicial, Quiborax deberá determinar cuáles son las reservas efectivas, factibilidad económica y técnica, junto con los permisos ambientales y sectoriales.

El CEOL solo permite el procesamiento de litio existente en pasivos históricos de la compañía, por lo que no contempla la explotación de litio en salares y excluye futuros descartes mineros y apertura de nuevas faenas de extracción.

La fase de ingeniería, evaluación ambiental y construcción tomará un plazo de cinco años, donde se prevé un aumento del 20% en la dotación de la empresa, con una inversión estimada en US$70 millones.