La compañía de estructuras de acero Edyce, con su fábrica en el Bío Bío, anunció que la Junta de Acreedores programada para hoy se prorrogó para el lunes 20 de julio a las 09:30 horas.
Mediante un comunicado confirmaron que la decisión se tomó “con el propósito de asegurar que todos los antecedentes del caso sean analizados en forma completa”.
“La postergación de juntas de acreedores es una resolución habitual dentro de los procedimientos de reorganización y no altera ningún aspecto del trámite legal. La empresa acoge esta decisión con plena disposición y reitera su compromiso con el proceso”, añadieron.
En noviembre del 2025, se reveló que Edyce solicitó una reorganización judicial para hacer frente a pasivos por más de $33 mil millones. Entre sus principales acreedores están el Banco Santander y la Tesorería General de la República.
Entre las razones que deslizó la compañía para iniciar este proceso, estaban la crisis en la construcción; falta de inversión en el sector privado y el encarecimiento operacional, y en parte también la competencia de China y algunas firmas en Perú y Brasil.
Edyce y el temor a un ‘nuevo’ Huachipato
La noticia de la reorganización judicial levantó temores por el impacto que tendría en el empleo. Directamente, la fábrica en Talcahuano tiene cerca de 350 personas, aunque de forma indirecta las labores de Edyce generan unos 20 mil puestos de trabajo.
Por ello es que se levantaron las alertas tanto en la región como en el sector metalúrgico en general ante la posibilidad de que Edyce no logre restructurar sus deudas y termine en la quiebra, sumando un nuevo golpe tras el cierre de la Siderúrgica Huachipato en septiembre de 2024.
Los Sindicatos 1 y 2 de Edyce remarcaron -tras conocerse la solicitud de reorganización- que la firma es “viable, técnicamente competente, pero que ha enfrentado las consecuencias de un ciclo económico negativo para el país”.
Ahora, la fábrica de estructuras de acero recalcó en su último comunicado que ha operado de forma ininterrumpida desde el inicio del proceso judicial a fines de 2025, “preservando cerca de 350 empleos directos en su planta de Talcahuano y resguardando una plataforma productiva y tecnológica única en Chile”.
“Durante este período, la empresa ha desarrollado un trabajo profundo para programar el cumplimiento de sus acreencias, con el acompañamiento del veedor Sr. Patricio Jamarne Banduc”, agregaron, reiterando que a medida que se reactive la inversión en minería e infraestructura, están preparados “para retomar mayores niveles de actividad”.
También dijeron confiar en que la Junta de Acreedores apruebe el plan de reorganización para así seguir operando.