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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Tomás Brantmayer compuso "La Muerte Roja", una obra para coro, orquesta y cantante solista inspirada en el cuento de Edgar Allan Poe. Estrenada en 2024, la pieza ha evolucionado de ser conceptual y políticamente cargada a ser más emotiva. Sus obras han sido interpretadas en varios países y su disco, grabado por la Orquesta Usach y el Coro Sinfónico Usach, está disponible en formato digital y vinilo.

La Muerte Roja fue escrita, durante la pandemia, por el compositor chileno a partir del famoso relato de Edgar Allan Poe. Fue grabada por la Orquesta y el Coro Sinfónico Usach, junto a la mezzosoprano María José Uribarri.

El álbum se encuentra disponible en formato digital y en una edición limitada en vinilo. Este cuenta con el trabajo la artista visual Javiera Depassier.

La Muerte Roja

En plena pandemia, con la actividad musical paralizada y sumida en la incertidumbre, el compositor chileno

Tomás Brantmayer (1992) escribió La Muerte Roja, una obra para coro, orquesta y cantante solista, en plena pandemia. Cuando la actividad en general, y la musical en particular, estaban paralizadas, y con una gran incertidumbre sobre el futuro, se inspiró en Edgar Allan Poe. En específico en La máscara de la muerte roja. Un cuento sobre el príncipe Próspero que trata de escapar de una plaga aislándose junto a un grupo de nobles en una abadía. Un texto que tomaba nueva actualidad y vigencia.

La Muerte Roja se estrenó en el año 2024.

“Mi relación con La Muerte Roja ha cambiado desde que se estrenó. Fue concebida como una obra de naturaleza conceptual, en cuanto al texto, por cierto. Pero también en la medida en que la música buscaba traducir ciertas ideas y conducir a un relato que era hasta político. Hoy la veo como una obra que pertenece más bien al mundo de los afectos y lo sensible. Tiene que ver con los estados emocionales que evoca, incluso más allá del contenido del texto”, sostiene Tomás Brantmayer.

María José Uribarri, solista en La Muerte Roja. Foto de Gary Go.

Tomás Brantmayer

Las obras de Tomás Brantmayer han sido estrenadas en ciudades como Santiago, Concepción y Valdivia, y en el Reino Unido, Alemania, Austria y Francia, entre otros países. Sus obras han sido registradas en diversos discos. Aula Records ha editado El país de sed (2019), también grabado por la Orquesta Usach, y Paisajes extintos, del colectivo Campaneros de Santiago.

“He publicado varios discos, pero este es uno de los más significativos, sin duda. A pesar de no ser muy extenso, sí es el más ambicioso respecto a la dimensión de las fuerzas instrumentales. Tiene coro, orquesta y una solista y escribir para ese formato es un trabajo de largo aliento, desde la composición a la grabación. Es poco frecuente estrenar y grabar una obra de gran formato, así que es muy satisfactorio”, agrega Tomás Brantmayer.

Disco La Muerte Roja, USACH

Disco

La Muerte Roja se puede escuchar en un disco grabado por la Orquesta Usach, el Coro Sinfónico Usach y la mezzosoprano María José Uribarri, bajo la dirección de David del Pino Klinge. Publicado por Aula Records, sello discográfico de la Usach, está disponible en formato digital y en una edición limitada en vinilo de diez pulgadas.

La Muerte Roja cuenta con el trabajo de la artista Javiera Depassier. Formada en filosofía y escultura, ha trabajado con la instalación y los medios digitales. Para La Muerte Roja, colaboró con el compositor en el texto de la obra e hizo el arte del disco, a través de un proceso de modelado 3D.