Ansaldo S.A. reportó el fallecimiento de Atilio Ansaldo Vaccari a los 97 años, quien fue uno de los hijos de Juan Ansaldo, fundador hace más de 120 años de varios negocios en Chile, entre ellos un emporio y la famosa juguetería bautizada con el apellido familiar.
Para quienes fueron niños en las décadas de los 80′ y 90, existían tres lugares donde se podían adquirir los juguetes de moda: Ansaldo, Otto Kraus y Rochet. Hoy solo la primera sigue vigente.
Atilio era parte de la segunda generación familiar que, actualmente, junto a la tercera y cuarta generación, mantiene el legado del emprendimiento del patriarca.
Al informar del deceso, la empresa destacó que “con apenas 17 años, cuando su padre debió alejarse del negocio por motivos de salud, Atilio Ansaldo dejó el colegio para asumir la responsabilidad de conducir el emporio familiar”.
Se resaltó que “puso el deber por delante y abrió el camino de la segunda generación de la familia Ansaldo”.
La firma enfatizó en “la valentía” que tuvo al encabezar el sueño de su padre “y convertirlo en el legado que hoy inspira a todos quienes forman parte de la empresa”.
Ansaldo y la juguetería en Chile
Ansaldo y su eslogan “Es otra de Ansaldo”, Otto Kraus con su pegajoso jingle y Rochet, conocido como “El castillo del juguete”, compitieron en las décadas de los 80′ y 90′ en el mercado infantil en Chile, vendiendo lo más apetecido por los niños: juguetes.
Incluso Village -que retornó en 2018 a 12 años de su quiebra- fue parte de esa carrera, ya que además de esquelas, artículos de paquetería y tarjetas, sus vitrinas también lucían peluches, barbies y otros artículos en esa misma línea.
Pero ¿qué pasó en el camino?: Sólo Ansaldo sobrevivió. Rochet y Otto Kraus, en tanto, quedaron en el camino.
Si bien la empresa partió en 1902 como un emporio de abarrotes, conservas y otros alimentos, la familia proveniente de Italia comenzó a expandir sus unidades de negocio, empezó a comercializar menaje, e incluso trajeron los primeros autos Toyota al país.
Luego, entre 1978 y 1980, incursionaron en el rubro con el que lograrían el mayor reconocimiento al comenzar con la importación de juguetes, haciéndose conocidos por la marca Matchbox, que quedó en la memoria de muchos niños de la época que alucinaban con las pistas eléctricas o los autitos.
Actualmente, la empresa cuenta con más de una docena de tiendas y su canal de venta online a través de su sitio web.
En 2019, la compañía se asoció con la empresa estadounidense Build-A-Bear y también lanzó una línea Pets con productos para las mascotas.