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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Investigadores de la UC y la U. de Chile identificaron parásitos zoonóticos en parques de distintas comunas de Santiago. Los expertos advierten sobre el riesgo potencial para la salud pública y destacan la importancia de monitorear periódicamente a estos agentes.

Un estudio hecho por investigadores de la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Católica y la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, identificó diversos parásitos zoonóticos en distintos parques del Gran Santiago.

El objetivo de esta investigación fue comprender cómo se distribuyen estos parásitos en los espacios donde conviven las personas y las mascotas, para así desarrollar estrategias de vigilancia y prevención.

El Dr. Raúl Alegría, académico de la UC y autor del estudio, explicó en un comunicado que “los parques urbanos representan un verdadero termómetro de la salud ambiental de una ciudad. Por eso, estudiar estos espacios nos permite comprender mejor el potencial de exposición a distintos agentes y diseñar estrategias de prevención más efectivas”.

Alegría y su equipo tomaron muestras de heces encontradas en 26 parques urbanos de varias comunas de la capital. Las tasas de infestación más altas se registraron en parques del sector noroeste del área muestreada, como Cerro Navia, Renca y Estación Central, y del sector central, como Santiago, San Miguel y San Joaquín.

Qué parásitos zoonóticos hay en los parques de Santiago

El paper se publicó en la revista Veterinary Parasitology y documentó la presencia de endoparásitos zoonóticos en los 26 parques, es decir, el 100% del área muestreada.

De 468 muestras, 145 (el 31%) dieron positivo para al menos un parásito gastrointestinal con potencial riesgo zoonótico.

En total se identificaron 7 géneros y especies: Giardia sp. (12,2%), Toxocara spp. (9,6%), Cryptosporidium sp. (6,2%), Toxascaris leonina (3,2%), huevo de cestodo (2,6%), huevos de Ancylostomatidae (1,7%) y Dipylidium caninum (0,9%).

Los parásitos con mayor índice fueron Giardia sp. y Cryptosporidium sp., con focos de alto riesgo en el centro-sur y el norponiente del Gran Santiago, respectivamente. Ambos pueden causar infecciones intestinales en humanos con síntomas como diarrea, dolor abdominal, deshidratación o fiebre.

“Estos resultados sugieren un riesgo potencial para la salud pública y un cambio en la prevalencia y distribución de parásitos, lo cual debe ser monitoreado periódicamente”, concluyen los científicos.

En el caso de los perros, por ejemplo, algunos parásitos se eliminan a través de las heces y pueden sobrevivir en la tierra o el pasto durante semanas. Si una persona entra en contacto con superficies contaminadas y luego lleva sus manos a la boca, existe la posibilidad de contagio.

Sin embargo, la presencia de estos parásitos no necesariamente significa que habrá más enfermedades. El Dr. Alegría aclaró que para que ocurra un contagio deben darse varias condiciones a la vez, como el contacto directo con tierra contaminada, la falta de higiene o la ingestión accidental de tierra, que puede ocurrir más en niños.

El experto enfatizó que estos resultados deben entenderse como una herramienta de vigilancia ambiental y no como una señal para evitar los parques. “Nuestro objetivo no es generar alarma”, aseguró.

“Al contrario, buscamos generar conocimiento que permita prevenir. La evidencia científica ayuda a identificar dónde concentrar esfuerzos de educación, vigilancia y promoción de la tenencia responsable”, planteó.

¿Cómo prevenir la zoonosis?

Los científicos apuntan a que factores como el crecimiento urbano, el cambio climático y las transformaciones en los ecosistemas podrían llegar a modificar la distribución de estos parásitos en el futuro.

Por esa razón, continuarán investigando la presencia de estos agentes, especialmente para comprender cómo evolucionan en los espacios urbanos y aportar evidencia sobre cómo mejorar la salud de las ciudades.

En esta línea, el Dr. Alegría entregó algunas recomendaciones para los cuidadores de las mascotas, que pueden ayudar a prevenir la zoonosis:

1. Recoger siempre las heces de tu perro, en el parque, la plaza o la calle.
2. Desparasitar a tu mascota de forma periódica, según indicación de tu
veterinario.
3. Lavarse las manos después de estar en áreas verdes, especialmente antes
de comer.
4. Evitar que los niños pequeños se lleven tierra o pasto a la boca.
5. Usar calzado en áreas verdes de uso público.

Referencia:

Raúl Alegría y Galia Ramírez. Spatial distribution and cluster detection of zoonotic dog endoparasites in public parks from Gran Santiago, Chile. Veterinary Parasitology: Regional Studies and Reports, 2026.