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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Hernán Gil, hombre de 44 años sobrevivió ocho días enterrado bajo los escombros tras los terremotos en Venezuela. Rescatado por Bomberos de Chile, se encuentra estable. Relató haber rezado y narró cómo vivió su angustia en el colapso. Tras días de trabajo intenso, rescatistas de Chile y EEUU lo liberaron. Agradecido por sobrevivir, planea vacaciones en la playa.

Hernán Gil, el hombre de 44 años que sobrevivió ocho días enterrado bajo los escombros tras el doble terremoto del miércoles 24 de junio en Venezuela, señaló haber rezado “mucho” durante el tiempo que estuvo atrapado, relatando cómo vivió los dramáticos momentos del desplome del edificio en el estado de La Guaira.

“Tras más de 70 horas de trabajo y luego de ocho días de los terremotos que azotaron a Venezuela, el equipo USAR de Bomberos de Chile rescató con vida a Hernán, quien se encuentra en buenas condiciones y ya fue trasladado a un centro asistencial”, señaló Bomberos de Chile el jueves 2 de julio.

“Este rescate se da gracias al trabajo liderado por nuestro equipo USAR que se encuentra entregando ayuda humanitaria en Venezuela”, agregó.

En entrevista con AFP, recogida por El Universo, Gil contó que trabajaba como vigilante en un subterráneo cuando la tierra comenzó a sacudirse. Si bien dijo que el primer temblor fue corto, agregó que el segundo fue “fuertísimo”.

Tras oír a un vecino gritar desde el estacionamiento que era un terremoto, Gil dijo que rápidamente “todo colapsó”. Luego de recibir un golpe en su cabeza, quedó inconsciente.

“Cuando desperté, todo estaba oscuro (…) De ahí pa’ allá todo era incertidumbre”, mencionó desde el hospital en donde se recupera, relatando que no veía ni escuchaba a nadie. Pese a que intentó comunicarse con el vecino que había visto por última vez durante los movimientos telúricos, no tuvo respuesta.

“Y en ese momento me atacó mucho el desespero”, reconoció Gil, lo que lo llevó a gritar para pedir auxilio. Sin luz, aire y parcialmente arrodillado, debió soportar réplica tras réplica. Fue entonces cuando se apoyó en su fe.

“Recé mucho. Clamé a Dios, y le dije Dios mío ¿or qué a mí? ¿por qué así? Por favor permíteme por lo menos ver a mis hijos”, contó el trabajador, quien tenía heridas en sus piernas y tenía su ojo derecho inflamado, algo de lo cual no se había dado cuenta.

Y aunque intentaba cambiar de posición al interior del agujero en el que se encontraba, no podía dormir. A su vez, perdió la noción del tiempo hasta que al tercer día comenzó a oír pasos a lo lejos. Empezó a gritar para pedir auxilio hasta que escuchó una respuesta.

Rescatistas de siete países trabajaban arduamente para lograr sacar a Gil, quien sentía que las paredes cada vez lo aplastaban más. Los voluntarios lo mantenían hidratado y le entregaban medicamentos además de hablarle para mantenerlo con buen ánimo pese a su angustiante situación.

Finalmente, dos rescatistas de Chile y EEUU lograron llegar a él después de más de tres días de intensos trabajos. No obstante, añade, lo más difícil “fue salir”, entre otras cosas, porque tenía sus piernas atrapadas.

“¡Volví a nacer! (…) Fue un milagro”, expresó Gil, quien fue la última de las 14 personas que han logrado salvar los equipos internacionales, los que ya han comenzado su fase de retirada del país, según informó el equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (UNDAC).

Aunque aún no ha podido ver a su esposa e hijos, conversó con ellos por videollamada. Hasta el momento no tiene fecha confirmada para su alta. Pero independiente de cuánto tiempo falte para eso, ya sabe qué hará en el futuro: tomarse vacaciones en la playa y no volver a trabajar nunca más bajo tierra.

La Comunidad Internacional movilizó un total 77 equipos desde 31 países y a Venezuela llegaron casi 3.000 rescatistas y 50 perros, según datos de Evaluación y Coordinación de Desastres de las Naciones Unidas (UNDAC).

La cifra de fallecidos aumentó en el último balance a 3.342, mientras que la de heridos se elevó a 16.740, la gran mayoría en el estado La Guaira, el más devastado del país por este desastre, informó el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez.