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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Intel redujo sus pérdidas en un 98% en el ejercicio 2025, perdiendo US$267 millones frente a los US$18.756 millones del año anterior, aunque su facturación anual bajó ligeramente. Registró un inusual trimestre rentable gracias a inversiones de EEUU, Nvidia y Softbank, pero luego volvió a números rojos. En el último año, se revalorizó un 151%, alcanzando US$270.400 millones. En el cuarto trimestre, perdió US$591 millones, mejorando en ingresos y márgenes brutos pese a la escasez de suministro. La unidad de centros de datos e IA fue la más destacada por su crecimiento, mientras que la unidad de fabricación de chips Intel Foundry registró un crecimiento.

La tecnológica estadounidense Intel perdió US$267 millones en el ejercicio 2025 y redujo así sus números rojos en un 98% respecto al año anterior, en el que perdió US$18.756 millones, según divulgó este jueves.

La fabricante de chips, que publicó sus resultados al cierre de la bolsa, redujo ligeramente (menos de un 1%) su facturación anual, hasta US$52.853 millones, según un comunicado.

El ejercicio 2025 para Intel estuvo marcado por un inusual tercer trimestre rentable, coincidiendo con las inversiones del Gobierno de Estados Unidos, de Nvidia y de Softbank, aunque la empresa volvió a los números rojos después.

Durante las operaciones electrónicas tras el cierre de Wall Street, las acciones de Intel llegaron a caer un 6%. Y 23 minutos luego de la apertura del mercado este viernes, los papeles ahondaron en el desplome por alrededor de un 15,56% según TradingView.

En el último año, la empresa se ha revalorizado un 151%, hasta US$270.400 millones.

Resultados de Intel

En el cuarto trimestre, el más seguido en Wall Street, Intel perdió US$591 millones, multiplicando por más de cuatro lo que perdió en el mismo tramo de 2024, mientras que tuvo unos ingresos de US$13.674 millones (un 4% menos).

Pese a todo, el jefe financiero, David Zinsner, señaló en la nota que el cuarto trimestre superó las expectativas en cuanto a ingresos, márgenes brutos y ganancia por acción, teniendo en cuenta “la escasez de suministro en toda la industria”.

“Tuvimos un sólido final de año y progresamos en nuestro camino para construir una nueva Intel”, dijo el máximo ejecutivo de Intel, Lip-Bu Tan, que destacó el “papel esencial” de las CPU (unidades de procesamiento) en “la era de la IA” (inteligencia artificial).

Zinsner estimó que el suministro de Intel estará “en su nivel más bajo” en el actual trimestre pero mejorará a partir del siguiente, y reafirmó sus expectativas de demanda a medida que la adopción de la IA refuerza la “importancia del ecosistema x86” de microprocesadores.

“La presentación de nuestros primeros productos de Intel 18A, la tecnología de procesamiento más avanzada que se ha desarrollado y fabricado en EEUU, marca un importante hito, y trabajamos agresivamente en ampliar el suministro para cubrir la fuerte demanda de los clientes”, agregó Tan.

Según el desglose de la empresa, la unidad de centros de datos e IA fue la más destacada por su crecimiento: en el conjunto del año facturó US$16.900 millones, un 5% más interanual, y en el último trimestre US$4.700 millones, un 9% más interanual.

La unidad de fabricación de chips de Intel, Intel Foundry, que recibe una subvención de EEUU, fue la otra única con crecimiento: ingresó US$17.900 millones en el año, un 3 % más interanual, y en el último trimestre US$4.500 millones, un 4% más interanual.

Para el actual trimestre, el primero del ejercicio 2026, Intel espera ingresar entre US$11.700 y US$12.700 millones y mantenerse en pérdidas, un pronóstico que fue recibido tibiamente por los analistas.