El Banco de Chile se dirigió a sus clientes tras el ataque informático que sufrió el 24 de mayo, con el cual fueron sustraídos US$ 10 millones.

Mediante un correo interno firmado por el gerente general, Eduardo Ebensperger O., buscó tranquilizar a sus clientes asegurando que el dinero “corresponde a fondos del Banco” y no de ellos, y que ya está trabajando en recuperarlo.

Dicha cifra correspondería a US$10 millones, aunque según fuentes de Radio Bío Bío, el banco podría haber sido defraudado en un monto cercano a los US$100 millones.

Señalaron que los “delincuentes internacionales altamente sofisticados” usaron un virus “Malware Swapq” para impedir el funcionamiento normal del banco.

Sin embargo, defendieron que los protocolos de la empresa impidieron que la situación afecte a los clientes.

En tanto, para este martes estaba programado por la cartera de Hacienda una reunión del Grupo de Continuidad Operacional en el que participan el Banco Central, la Comisión para el Mercado Financiero y las superintendencias de Bancos y de Pensiones.

En ésta jornada también se reunió el Comité de Ciberseguridad, en el que participan de forma permanente las subsecretarías de Interior, Defensa, Relaciones Exteriores, de la Presidencia, Justicia, Economía, Telecomunicaciones y la Agencia Nacional de Inteligencia, y en ésta sesión se incluyó también la Subsecretaría de Hacienda.

Revisa aquí el correo completo enviado por Banco de Chile:

En nuestro permanente interés por mantener informados a nuestros clientes, nos referimos al incidente de seguridad tecnológica que afectó a Banco de Chile y a las medidas adoptadas para resolverlo.
 
El día jueves 24 de mayo pasado se detectó que terceros, delincuentes internacionales altamente sofisticados, a través de acciones ilícitas sustrajeron desde cuentas propias de Banco de Chile en bancos corresponsales del exterior, una cifra aproximada a US$10 millones, dinero que corresponde a fondos del Banco y no de sus clientes. Respecto de dicha suma, el Banco inició las gestiones tendientes a obtener su recuperación.
 
Para facilitar la perpetración del delito, y para dificultar su detección, este grupo delictual introdujo un virus (Malware Swapq) que afectó algunos sistemas del Banco, impidiendo su normal funcionamiento.
 
Ante esta situación se activaron nuestros protocolos de seguridad y el plan de contingencia, lo que permitió controlar el incidente, continuar con la operación del Banco y asegurar la integridad de los datos e información, de manera que no se vieran perjudicadas las transacciones, registros, fondos y productos de nuestros clientes.
 
Lo anterior afectó principalmente la calidad de servicio en sucursales y banca telefónica, considerando especialmente que dentro de las medidas adoptadas se incluyó la desconexión de la mayoría de los terminales computacionales, quedando plenamente restablecidos nuestros servicios a comienzo de la semana siguiente. Nuestra página web y el resto de los canales móviles, así como nuestra red de cajeros automáticos se mantuvieron operativos.
 
Lamentamos profundamente los inconvenientes que generó esta situación que se reflejó en la lentitud operativa de nuestras sucursales (pagos de cheques y/o Vale Vistas, efectuar cambio de claves presenciales entre otros).  Sin embargo, estamos convencidos que nuestra reacción permitió preservar la seguridad de sus datos, fondos y productos.
 
Durante los 125 años de trayectoria de Banco de Chile, nuestros clientes han sido siempre el centro de nuestro actuar, y en este incidente todas nuestras acciones estuvieron enfocadas en resguardar a todos y cada uno de ustedes.
 
Continuamos trabajando arduamente no sólo para que estos hechos no se repitan, sino que también para seguir entregando los mejores servicios financieros, de forma ágil, y con los mayores estándares de seguridad, para de esa forma responder a la confianza que ustedes han depositado en nosotros.